Trabajar como equipo para sobrevivir al Covid-19, el reto principal de Ediciones Adalba

Este año 2020 que casi despedimos, marcado por una pandemia que hasta el momento ha enfermado a más de 70 millones de personas y provocado más de 1.5 millones de muertes alrededor del mundo, provocó aislamiento, encierro forzoso y el cierre de los principales mercados, incluso culturales, poniendo en crisis la economía mundial, y con efectos nocivos en la producción y distribución literaria.

La crisis planetaria generada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 impuso retos inaplazables a emprendedores que, desde la literatura y el pensamiento, buscaron opciones para no detener su tarea principal: generar cultura.

Entre estos, destaca Asniel Rodríguez Ruiz, un cubano residente en Canadá, que dirige Ediciones Adalba, una casa editorial canadiense que edita y vende libros en español, francés e inglés, y que ha dedicado buena parte de su producción a divulgar la obra literaria de autores cubanos.

En charla con Correo Canadiense, Asniel confesó que para el equipo de Adalba este año 2020, y específicamente la situación generada por el Covid-19, significó un reto gigante.

“Durante este período nos hemos visto obligados a modificar la estructura de nuestra editorial, las formas de organizar el trabajo, y de distribuir los libros; nuestras ventas dependieron mayormente de las plataformas en línea y se vieron afectadas en gran medida”, comentó el joven editor cubano.

“Por otro lado –agregó-, algunos de los programas a los que teníamos pensado aplicar para conseguir fondos se vieron aplazados o modificadas sus bases de forma drástica”.

Más que frustrarse, para Asniel Rodríguez la crisis del Covid-19 sirvió para superar las dificultades y –enfatizó- “unirnos más como equipo”, una opción que impuso la adopción temprana de estrategias necesarias para sobrevivir en el mundo post-Covid, y, sobre todo, orientar el trabajo hacia los contenidos digitales y priorizar la distribución minorista de las publicaciones impresas.

La crisis generada por la pandemia forzó a los ejecutivos de Adalba a cambiar el plan editorial que habían previsto para el año 2020, por lo que sólo publicaron un reducido grupo de libros, en comparación al plan inicial que era mucho más ambicioso.

“En estos momentos nos encontramos en proceso de reestructuración de nuestra empresa, dándole un papel preponderante al trabajo a distancia, y entre nuestros planes están ponderar los contenidos digitales”, comentó entusiasmado.

También se trabaja por mejorar todo lo relacionado con el SEO editorial (optimización de motores de búsqueda, según sus siglas en inglés), rama que juega un papel importante en estos últimos tiempos, ya que uno de los factores decisivos en la venta de libros, ya sea en forma de e-books o en papel a través de librerías digitales, es su buen posicionamiento en Internet, precisó Rodríguez Ruiz.

“El tener que adaptarnos a nuevas tecnologías –enfatizó- para comunicarnos con los miembros del equipo que se mantuvieron trabajando desde casa, algunos desde Cuba, donde está restringido el acceso a plataformas como Zoom, significó un verdadero reto para nosotros, pero al final logramos montar un conjunto de herramientas digitales que nos permiten trabajar igual que si estuviéramos juntos”.

De cara al 2021, Ediciones Adalba tiene entre sus principales estrategias enfocarse a los contenidos digitales, y no sólo en libros en papel, como lo hace hasta el momento, y trabaja desde ya en presentar una nueva colección de autores hispanos, que ampliará el catálogo, que hasta el momento estaba enfocado sólo en autores cubanos.