Minimal son: una novela cubana que explora desde el dolor, el humor, el amor y los sueños

La Habana.- Si algo disfruta Ana Luz García Calzada son las aventuras atrevidas, mucho más si los protagonistas de esos lances son sus libros, y si éstos van a parar a manos de un público ajeno a la literatura hecha por mujeres en Cuba.

Con esa premisa, esta escritora, una de las más importantes narradoras cubanas contemporáneas, apostó por hacer la tercera presentación de su novela “Mininal son” con la editorial Adalba, en Canadá, teniendo en cuenta –asegura- “el profesionalismo de sus hacedores”, lo que la hace sentir muy contenta del resultado.

Conversando con Correo Canadiense, Ana Luz explica que su novela “Mininal son” fue concebida bajo los conceptos del minimalismo, quizás no tanto en lo referente al lenguaje -aunque también, aclara-, sino en la conformación de sus personajes que de alguna manera tienen sus dobles o pariguales en personajes célebres de series infantiles.

“Elsa, por ejemplo, se compara con Cenicienta porque es el centro de la vida doméstica; Sandra, por el contrario, es la Rana Saltarina del famoso cuento, por sus ansias de saltar, es decir cambiarlo todo; los Géminis son los hermanos Alfonso y Diego; Ángela es el ratoncito Pérez, el de la célebre fábula; pero además es la que da inicio a la novela desde un antifaz del que se sirve en la fiesta no sólo para encubrir su identidad sino para presentar a los personajes que compondrán la trama”, comentó la escritora.

“El uso del antifaz no es gratuito –añade- sino que forma parte muy importante de ese mundo exiguo y reduccionista donde transitan los seres que la habitan”.

En opinión de sus editores, la novela “Minimal son”, publicada originalmente en 1995 por la Editorial Letras Cubanas, y en 2015 por la Editorial Oriente, ambas en Cuba, aborda como asunto la cotidianidad cubana desde la perspectiva de una familia actual. Sus personajes, bien caracterizados, son los encargados de narrarnos sus historias personales y los contextos que las animan.

“Esta novela recrea con pericia narrativa aspectos tan medulares de las existencia como el dolor y el humor, el amor y los sueños, la ausencia, el rencuentro, el vacío y la muerte, a través de un minimalismo expresivo que se enfatiza en la manipulación de elementos provenientes de los animados para niños, el ajedrez, el rock, el son y la leyenda en función del universo presentado. Sus páginas poseen la virtud de atrapar al lector de comienzo a fin”, sentencian los críticos.

En opinión de Rissell Parra Fontanilles, narrador y crítico literario cubano, el centro fabular de la novela “Minimal son” es una sencilla familia cubana en un periodo de crisis económica, un núcleo de personas que sobrellevan las carencia cotidianas junto a los traumas y conflictos individuales.

“Pero estas fotos familiares –argumenta Parra-, como los álbumes también propician valoraciones que van más allá de estados sicológicos y se entrecruzan con las posturas que cada uno asume frente a los conflictos de la sociedad en que viven”.

Para Ana Luz, quien es narradora, poeta e investigadora, autora además de las novelas “Video, graffiti y otros tatuajes” (2004), y “Para matar la sombra” (2010); con media docena de libros de cuentos, y otros volúmenes de poesía y literatura para niños, “sus fantasmas” se apropian de su voz narrativa y se corporizan a través, no sólo de sus personajes, “sino del color, la pasión, el amor y la ira”.

Orgullosamente cubana, Ana Luz García Calzada reconoce que, en la literatura actual hispanoamericana, “nuestra América siempre ha dado obras y nombres de valía. Creo que lo más significativo en este momento es la variedad, donde la transgresión y la tradición cohabitan sin perjuicio”, comentó.