El base estrella de Memphis fue el gran reclamo de un partido que los de Tennessee dominaron de principio a fin ante unos Magic desconocidos, después de haber ganado en Francia.
Morant regresó tras su lesión y, en medio de rumores de traspaso, mostró su mejor versión en Londres: se fue al descanso con un doble-doble.
Jugó, y brilló, en el segundo partido de la gira europea que favoreció 126-109 a su conjunto. Después de ceder en el primero en Berlín, con un ajustado 118-111 a favor de los Orlando este fue el segundo y último encuentro del recorrido.
Como no podía ser de otra forma, la noticia de la titularidad de Morant añadió un atractivo extra a un partido en el que el público vibró con el base desde el minuto uno.
El jugador respondió con una exhibición desde el arranque en el O2 Arena de Londres y, con él, los Grizzlies mostraron su poderío durante los 48 minutos del l demadoadp
Por Memphis, Morant finalizó con 24 puntos, 13 asistencias y cinco rebotes, en lo que podría haber sido uno de sus últimos partidos con la franquicia. El español Santi Aldama, listado como duda de última hora por molestias físicas, jugó 25 minutos y aportó nueve puntos, cinco rebotes y tres asistencias. Jock Landale, con 21 tantos, y Jaren Jackson Jr., con 17, también destacaron en la victoria.
En los Magic, todo el quinteto inicial alcanzó dobles dígitos en anotación. Anthony Black lideró con 19 puntos, seguido de Wendell Carter Jr. con 18 y un irregular Paolo Banchero, que sumó 16.
Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore
- Oscar Paratore










