La fiebre del fútbol se ha apoderado de Canadá. Miles de aficionados celebran por estas horas la histórica clasificación de la selección nacional a los octavos de final de la Copa del Mundo, gracias a un dramático gol de Stephen Eustáquio en el tiempo añadido frente a Sudáfrica.
Cuando todo apuntaba a una prórroga inevitable, un error en el despeje de la defensa sudafricana dejó el balón a los pies del mediocampista del Porto, quien no desaprovechó la oportunidad. En el minuto 92, Eustáquio controló el balón y sacó un potente disparo que superó al guardameta Ronwen Williams para decretar el 1-0 definitivo.
El tanto provocó la euforia entre los miles de seguidores canadienses presentes en Los Ángeles y en todo el país, ya que Canadá alcanza por primera vez en su historia los octavos de final de una Copa del Mundo.
El héroe de la jornada se convirtió inmediatamente en símbolo del crecimiento del fútbol canadiense y del excelente momento que vive este deporte en el país, impulsado por la celebración del Mundial junto a Estados Unidos y México.
Ahora, el conjunto de la hoja de arce tendrá un nuevo desafío frente a Marruecos en busca de un boleto a los cuartos de final.

Alemania vuelve a decepcionar y se despide prematuramente
Mientras Canadá celebra, Alemania vive una nueva pesadilla mundialista. La cuatro veces campeona del mundo quedó eliminada antes de alcanzar los octavos de final, prolongando una preocupante crisis deportiva que se extiende desde Rusia 2018 y Qatar 2022.
El equipo dirigido por Julian Nagelsmann no logró responder a las expectativas y se convirtió en una de las grandes decepciones del torneo. Pese a llegar al campeonato con una racha positiva y tras debutar con una contundente victoria de 7-1 sobre Curazao, la selección alemana fue perdiendo solidez a medida que avanzó la competición.
La eliminación ha generado fuertes cuestionamientos sobre el futuro del seleccionador, quien tiene contrato hasta 2028, pero cuya continuidad parece ahora incierta.

Países Bajos también dice adiós
Otra de las sorpresas del campeonato fue la eliminación de Países Bajos frente a Marruecos en una dramática tanda de penaltis tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga.
La derrota provocó una ola de críticas en territorio neerlandés, especialmente por la ejecución de los lanzamientos desde el punto penal y por el planteamiento táctico del equipo.
Diversos analistas consideraron que Marruecos fue superior durante gran parte del encuentro y cuestionaron la falta de alternativas del cuerpo técnico neerlandés para responder al dominio africano.
Con la salida de Alemania y Países Bajos, el Mundial sigue confirmando que el fútbol vive una etapa de creciente igualdad, donde las potencias tradicionales ya no tienen garantizado el protagonismo y selecciones emergentes como Canadá y Marruecos son capaces de escribir nuevas páginas en la historia del deporte.










