Elegir a alguien que le ayude con una solicitud de inmigración canadiense es una decisión importante, ya que, para la mayoría de las personas, emigrar es una de las decisiones más difíciles, importantes y costosas que tomarán en su vida. Así, un error puede significar retrasos, pérdida de dinero o, en casos graves, el rechazo de la solicitud.

Desafortunadamente, no todas las personas que ofrecen servicios de inmigración están calificadas para hacerlo ni ofrecen un asesoramiento confiable, por lo que antes de pagarle a alguien para que se encargue de su caso de inmigración canadiense, usted debe hacerle estas 10 preguntas.

1. ¿Está usted legalmente autorizado para brindar asesoramiento de inmigración canadiense?

Esta debería ser la primera pregunta, porque en Canadá, los servicios remunerados de asesoramiento y representación en materia de inmigración están regulados. Así, si alguien le cobra por asesorarlo, asegúrese de que esté autorizado para hacerlo.

Pida que le muestre su identificación profesional y verifique su condición de manera independiente. No se limite a aceptar una fotografía de una licencia o un número de registro, consulte el sitio web oficial del organismo regulador y compruebe que la información sea correcta. Para verificar si una persona es un consultor autorizado puede buscar en https://college-ic.ca/protecting-the-public/find-an-immigration-consultant.

Un profesional legítimo no debería tener ningún problema con que usted verifique sus credenciales.

2. ¿Qué servicios exactamente me va a realizar?

“Encargarse de mi inmigración” puede significar cosas muy diferentes, por lo que le debe preguntar al profesional: si evaluará su elegibilidad; le recomendará un programa de inmigración; le preparará los formularios; revisará los documentos de respaldo; preparará las presentaciones o explicaciones necesarias; se comunicará con el Departamento de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC) en su nombre; si responderá las cartas de equidad procesal u otras comunicaciones; si dará seguimiento a su solicitud; y si le asesorará si sus circunstancias cambian.

Obtenga por escrito el alcance de los servicios, ya que debe saber exactamente por qué está pagando antes de firmar un contrato.

3. ¿Cuánto costará y qué está incluido?

No se conforme con una respuesta como: “Le va a costar $5,000”, sino que solicite un desglose por escrito.

Averigüe qué está incluido en los honorarios profesionales y qué no. Porque las tarifas de procesamiento del gobierno, los datos biométricos, los exámenes médicos, las traducciones, los exámenes de idiomas y otros gastos, por ejemplo, pueden cobrarse por separado.

También pregunte qué sucederá si su solicitud se vuelve más complicada: ¿Responder a una solicitud de IRCC tendrá un costo adicional? ¿Qué ocurre si lo llaman a una entrevista? ¿Y si recibe una carta de equidad procesal? ¿Una solicitud de reconsideración tendría un costo adicional?

Recuerde que la cotización más barata no necesariamente representa el mejor precio, y la más cara tampoco garantiza el mejor servicio.

4. ¿Cuáles son mis posibilidades reales?

Esta es una de las preguntas más importantes que puede hacer. Y tenga cuidado si alguien le garantiza que obtendrá una visa o la residencia permanente, ya que ningún representante legítimo puede controlar la decisión final de las autoridades de inmigración de Canadá.

Un buen profesional debería estar dispuesto a explicarle tanto las fortalezas como las debilidades de su caso. A veces, el consejo más valioso no es: “Presentemos la solicitud inmediatamente”, sino que puede ser: “Todavía no está preparado. Primero debemos mejorar su situación.”

5. ¿A qué programa de inmigración estoy solicitando y por qué?

Usted debería entender la estrategia básica detrás de su solicitud, y para ello, pregunte: “¿Por qué este programa es la mejor opción para mí?”

Un profesional debería poder explicarle las razones en un lenguaje que usted pueda entender. No necesita convertirse en experto en inmigración, pero sí debería comprender qué está solicitando y por qué. Y si alguien le dice: “No se preocupe, yo me encargo de todo”, debería detenerse y hacer más preguntas.

6. ¿Quién va a preparar realmente mi solicitud?

Esto es muy importante cuando se trata de empresas grandes o negocios de inmigración que operan por internet, ya que puede hablar con una persona durante la consulta y descubrir después que otra persona está preparando su solicitud.

Así es que pregunte: “¿Quién será responsable de mi expediente?” y averigüe quién se comunicará con usted, quién revisará sus documentos y quién será responsable de los aspectos profesionales o regulatorios de su caso.

Usted está pagando por un servicio profesional y tiene derecho a saber quién lo está prestando.

7. ¿Me dirá si hay algo en mi solicitud que pueda causar un problema?

Esta pregunta puede revelar mucho sobre un representante, ya que usted quiere a alguien que esté dispuesto a decirle verdades incómodas.

¿Ha tenido una solicitud rechazada anteriormente? ¿Tiene períodos sin empleo? ¿Existen inconsistencias en sus documentos? ¿Han cambiado sus circunstancias? ¿Hay información que debe ser declarada?

El profesional adecuado no debería limitarse a decirle lo que usted quiere escuchar, sino que debe decirle lo que necesita saber.

8. ¿Qué sucede si mi solicitud es rechazada?

A nadie le gusta pensar en un rechazo cuando está comenzando una solicitud, pero debería hacerlo.

Pregunte qué sucederá si el IRCC rechaza su solicitud. ¿El representante revisará el motivo del rechazo con usted? ¿Eso está incluido en los honorarios? ¿Una nueva solicitud requeriría nuevos honorarios profesionales? ¿Existen otras opciones legales?

No siempre existe una manera de “arreglar” un rechazo y no siempre existe un derecho de apelación o reconsideración, y un profesional debería explicarle las posibilidades honestamente, en lugar de prometerle que un rechazo puede ser revertido.

9. ¿Cómo protegerá mi información personal?

Las solicitudes de inmigración contienen información personal muy sensible. Es posible que tenga que entregar pasaportes, certificados de nacimiento, de matrimonio, información financiera, documentos de empleo y muchos otros.

Pregunte cómo se almacenará su información y sus documentos y quién tendrá acceso a ellos. Y sea muy cuidadoso al enviar documentos confidenciales a través de medios que no sean seguros o al permitir que otra persona tenga control de sus cuentas sin entender por qué es necesario.

10. ¿Qué sucede si decido dejar de utilizar sus servicios?

Antes de firmar un contrato, entienda las condiciones para terminar la relación profesional y las reglas sobre reembolsos.

Pregunte: ¿Puedo terminar el contrato? ¿Cómo se calcularía un posible reembolso? ¿Quién conservará mis documentos? ¿Recibiré copias de mi solicitud? ¿Qué sucederá con las comunicaciones que reciba de IRCC? ¿Podré obtener mi expediente si decido cambiar de representante?

Nunca debería sentirse atrapado porque contrató a alguien.

Una última pregunta que le debería hacer a un representante antes de firmar el contrato: “¿Puedo verificar todo lo que me ha dicho?”

Esta podría ser la más importante de todas, porque un profesional de inmigración confiable no debería tener miedo de que usted verifique la información.

Si alguien le dice que existe un determinado programa, que debe pagar una tarifa específica, que le pueden garantizar una visa o que tiene una relación especial con un funcionario de inmigración, pregunte de dónde proviene esa información.

Después, verifíquela usted mismo utilizando fuentes oficiales del Gobierno de Canadá o del organismo regulador correspondiente.

La inmigración es demasiado importante como para dejarla en manos de promesas

Elegir un representante de inmigración no consiste simplemente en encontrar a alguien que pueda llenar formularios, sino que usted está confiando a esa persona sus planes, su dinero, su información personal y su futuro en Canadá.

No elija a un representante porque le prometa éxito o porque es el más barato. Y no dé por sentado que alguien está calificado solo porque tiene un sitio web profesional o miles de seguidores en las redes sociales.

Haga preguntas. Verifique las credenciales. Entienda por qué está pagando. Y, sobre todo, asegúrese de que la persona que contrata esté dispuesta a decirle la verdad, incluso cuando la verdad no sea lo que usted esperaba escuchar.

Un buen profesional de inmigración no vende sueños, lo que hace es brindar asesoramiento informado, explicar los riesgos y ayudar a sus clientes a tomar una decisión informada.

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Vilma Filici
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Consultora de Inmigración certificada

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