CDH adelanta proyecto de investigación sobre la salud de los hispano-latinoamericanos en Toronto

A fin de identificar las limitaciones y los desafíos que obstaculizan el acceso de los hispano-latinoamericanos a la atención médica en Toronto y, posteriormente, trazar una estrategia que permita elevar ante las autoridades planes específicos y culturalmente adecuados para atenuar estas desigualdades, el Consejo de Desarrollo Hispano anunció la puesta en marcha del proyecto “Rompiendo Barreras: el acceso a la salud plena para la Comunidad Latino Hispana Latinx en el GTA”.

El Director de esta organización, Duberlis Ramos, y el Coordinador del proyecto, David Sánchez Villa, mencionaron que con esta investigación se busca comprender y abordar la problemática de manera integral, tomando en cuenta que los hispanos -al igual que otros grupos de migrantes- enfrentan importantes desafíos en materia de salud y están aquejados con tasas elevadas de enfermedades crónicas como anemia falciforme, talasemia, trastornos mentales, diabetes, hipertensión, VIH/SIDA y varios tipos de cáncer.

La intención es la de obtener indicadores sobre las limitaciones al acceso a la salud pública y generar una agenda de trabajo que dé respuesta a esta problemática. A partir de ahí, entrar en contacto con instituciones públicas como el Ministerio de Salud federal y provincial, para ofrecerles el diagnóstico de la situación y proponer soluciones, visto, además, el costo que esta realidad tiene en los servicios de atención médica y servicios sociales en Ontario.

El proyecto lo financia la Agencia de Salud Pública de Canadá y se realiza en colaboración con el Grupo de Trabajo sobre Salud Racializada (RHWG, por sus siglas en inglés) integrado por las organizaciones comunitarias “Council of Agencies Services South Asians” (CASSA), Canadian Arab Institute (CAI), Chinese Canadian National Council -Toronto Chapter (CCNC-TO) y Roots Comunity Services (Roots).

Algunos de los objetivos de la investigación vienen a ser la comprensión e identificación de las barreras de acceso a la salud desde una perspectiva interseccional; generar datos actualizados sobre esta materia; y compartir los resultados con la comunidad para concertar proyectos de intervención específicos.

Posteriormente, esperan promover la concientización de la comunidad con campañas informativas sobre la importancia del acceso equitativo a la salud; y, finalmente, presentar proyectos específicos a las necesidades para el acceso a la salud de esta población.

Etapas

La iniciativa que adelanta un grupo de investigadores del Hispanic Development Center (HDC, por sus siglas en inglés) también cuenta con el apoyo de académicos latinos de la Universidad de Toronto, con quienes se han venido adelantando proyectos de investigación relacionados con el tema de la vivienda y la salud.

Sánchez Villa refirió que el proyecto dispone de un año de duración y está estructurado en varias etapas. La investigación arrancó esta misma semana con la realización de encuestas, anónimas y aleatorias, a cerca de 30 y 50 personas de origen latinoamericano residentes en el GTA.

Esta “fotografía” permitirá obtener una primera interpretación de los hechos y delimitar cuáles son los principales obstáculos para el acceso a la salud de los latinos y si se relacionan con el estatus migratorio, la falta de información, el lenguaje, la distancia física a los centros prestadores de servicio, la edad o la carencia de médicos de familia.

Las encuestas las van a complementar, en la primera semana de septiembre, con información derivada de focus groups que realizarán en los subgrupos latinos con mayores dificultades para acceder al servicio de salud: mujeres con hijos, personas LGBT1Q2S+, adultos mayores y jóvenes.

Adicionalmente, esperan realizar entrevistas en profundidad a varios especialistas claves, del ámbito de la salud, para conocer su punto de vista con relación a este tema. “Queremos unir el diagnóstico a la visión de quienes prestan el servicio para poder generar, finalmente, un plan de acción que vaya de la mano con la comunidad”.

Otra de las fases supone la celebración de conferencias con todas las organizaciones participantes en el proyecto (una en el este y otra en el oeste del país) para intercambiar información sobre los primeros hallazgos. La comunidad, por su parte, también recibirá la información en diferentes talleres comunitarios, en el entendido de que es quien tiene que hacerse cargo de su interpretación y generar propuestas.

Punto de vista integral

Además de algunas investigaciones previas que abordan el tema de la salud en comunidades migrantes en Canadá, los investigadores destacan que informes recientes revelan el alarmante y desproporcionado impacto que la pandemia de COVID-19 tuvo en estas poblaciones, con tasas de infección y morbilidad entre 5 y 7 veces superiores a las de poblaciones no racializadas.

Ramos explicó que todos los migrantes tienen alguna conexión y problemáticas comunes, sin embargo, también tienen situaciones únicas. De allí lo interesante y estratégico de poder trabajar en colaboración con otras comunidades, acotó, con quienes tenemos la posibilidad de desarrollar una perspectiva colectiva y mostrarnos ante los organismos que dictan las políticas públicas como una parte importante de un problema común, pero también con proyectos propios.

Desafíos

Según el académico, el estudio también servirá de base para descifrar algunos problemas subyacentes  dentro de la comunidad hispana, y que están relacionados con la necesidad de educar a la población sobre sus derechos y obligaciones.

“No hemos sido capaces de generar una estrategia de comunicación y educación pública sobre los derechos que tiene la comunidad en materia de acceso a la salud, educación, respaldo legal, economía, o asumido a plenitud el concepto de ciudadanía, la cual implica tener deberes y derechos”.

Aunque aún falta para que la comunidad se convierta en un agente activo y genere demandas específicas al sistema, Duberlis alega sentirse optimista sobre su futuro desenvolvimiento pues, “vemos indicadores que señalan que los hispanos están comenzando a entender la necesidad de actuar para integrarse cabalmente al sistema, se evidencia un crecimiento poblacional y ha aumentado la representación política”.

Asimismo, dijo que “estamos comenzando a trascender la pasividad histórica que caracteriza a la comunidad, a superar la diversidad y entender que la contraparte, para tomar decisiones, es el Gobierno, con quien debemos trabajar en la búsqueda de soluciones”.

-Estamos comenzando a interesarnos por aspectos de política pública, pese a que nuestra comunidad todavía no tiene una claridad con respecto a la institucionalidad de los organismos públicos. Es ahora cuando estamos comenzando a hablar de derechos. Todos sabemos que tenemos problemas, pero ahora nos toca avanzar para proponer soluciones, dijo.

Una de las propuestas que se podrían manejar en materia de salud, concluyó Ramos, viene a ser la conformación de una clínica de salud para la comunidad actualmente integrada por unos 335 mil hispanos en Toronto.

“Donde no tengamos que sufrir porque no nos entienden cuando buscamos atención médica, ya que culturalmente estamos lejos del sistema, del médico o de la persona que nos entrevista. Lo que buscamos es que la comunidad hispana reciba una atención de salud física y mental de calidad”.

Mariela Gomez
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Mariana Poleo