Seductor poder de los libros

   Miles de niños, jóvenes, adultos y ancianos repletan por estos días los espacios dedicados a acoger la edición 32 de la Feria Internacional del Libro de La Habana, evento que el público local y foráneo considera una gran fiesta cultural.

    Este es uno de los buenos momentos para disfrutar en Cuba, aquí viene mucha gente a buscar un libro, a escuchar a los escritores, a sumar conocimientos, confesó al periódico Correo Canadiense una chilena identificada como Paola en la fortaleza San Carlos de la Cabaña, sede principal de la cita del 15 al 25 de febrero.

   Según datos oficiales, 45 naciones están representadas en dicho sitio, y resulta habitual la significativa presencia de público en los stands del territorio anfitrión, Perú, Panamá, Colombia, Venezuela, Bolivia, España y Japón.

    De la misma manera, recibe una gran cantidad de visitantes el área destinada a Brasil, país que por segunda vez resulta el invitado de honor, después de ostentar tal reconocimiento en la versión de 2005.     

Los brasileños Socorro Acioli, periodista y escritora y Joao Almeida, historiador.

    Riquísimo en cultura y tradiciones, el gigante sudamericano invita a los lectores a acercarse a creadores de diferentes épocas y géneros, y también ofrece la posibilidad de escuchar e intercambiar ideas con más de 20 de sus literatos.

     Así ocurrió, por ejemplo, durante la presentación de La cabeza del santo, una obra de la periodista y escritora Socorro Acioli, quien deleitó al auditorio con algunas de las historias, anécdotas y características de los personajes que dieron vida a su primera novela para adultos.

    La idea de esa creación -muestra de la maestría del realismo mágico brasileño, de acuerdo con el criterio de especialistas-, estuvo estrechamente relacionada con su presencia en un taller que condujo el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de Los Baños (actual provincia cubana de Artemisa) en 2006, contó Acioli.

    Fue mi primera vez en Cuba, mi vida se encuentra ligada a este país y me entiendo como escritora después de estar acá y vivir esa experiencia de una formación seria, reconoció la autora de biografías y de más de una decena de libros de cuentos infantiles y novelas juveniles.

   Tras la disertación, que estuvo acompañada por las palabras y las reflexiones del historiador Joao Almeida, la escritora natural del estado de Fortaleza manifestó a este periódico la alegría de ver en la Feria a muchos niños y jóvenes buscando libros.

    Esta manera de multiplicar la cultura y el amor por la literatura me hace estar muy emocionada y feliz, recalcó Acioli, quien tiene planes, aseguró, de contar historias de Cuba en una novela suya.

    Nuestros pueblos son pueblos hermanos, no estamos aislados, y la escritura permite esos espacios de unión y comprensión, agregó antes de afirmar entre risas que siempre que la inviten volverá a esta isla caribeña.

    Por otra parte, Almeida expresó que desde la llegada a Cuba se siente como si estuviera en casa, con gente muy alegre como sus compatriotas y puntos comunes en la comida, la religión y la cultura en general.

    Elogió, además, un encuentro con colegas cubanos, de quienes exaltó sus conocimientos sobre la historia brasileña, y calificó de perfecto, “no pudo ser mejor”, el diálogo acerca de diversos asuntos.

    A juicio de Almeida, esta Feria resulta muy importante para las personas sensibles, para quienes creen en el poder de la cultura, y favorece la participación democrática y el intercambio de opiniones entre ciudadanos de distintos países.

    PRESENCIA CANADIENSE

Arnold August, máster en Ciencias Políticas, periodista y conferencista,
natural de Montreal.

    La sede principal de este evento acogió también la presentación del volumen Fidel Castro. La visión de un canadiense, de la autoría del máster en Ciencias Políticas, periodista y conferencista Arnold August, natural de Montreal.

    Esa obra refleja con singular tino la complejidad de la vida política canadiense en relación con Cuba y la admiración que sintió y siente un sector nada despreciable del pueblo y políticos del país norteño por Fidel Castro y la Revolución, apuntó el historiador de la mayor de las Antillas René González Barrios.

    De acuerdo con el director del Centro Fidel Castro, es un libro apasionante, que trasciende el marco de la relación bilateral y el estudio de una figura histórica de impacto universal, para adentrarse en las interioridades de Canadá y sus vínculos con las naciones socialistas y los movimientos de izquierda en el mundo.

    August recalcó que este texto es el resultado de una investigación inédita sobre el significado de la Revolución cubana, el liderazgo de Fidel Castro y su repercusión en el imaginario de los canadienses.

    Interrogado por este periódico, comentó que la principal motivación para escribir tal libro radicó en la necesidad de enfrentar las mentiras y las narrativas negativas acerca de Cuba.

    Explicó que fueron cuatro años de intenso trabajo y la obra se centra desde 1958, con una entrevista a Fidel Castro, hasta 1976, cuando el entonces primer ministro canadiense, Pierre Trudeau, realizó una visita a la isla.

Con detalles se aborda en el volumen la estancia de Fidel Castro en Montreal el 26 y el 27 de abril de 1959, invitado por Claude Dupras, quien organizó el viaje y actuó como anfitrión todo el tiempo, comentó August.

Diony Sanabia
Corresponsal/La Habana | + posts