Su historia se remonta a la época prehispánica, cuando este predio se ubicaba en los linderos del recinto ceremonial del dios azteca Tezcatlipoca. Hacia 1527, en la etapa colonial, se le conoció como Casa de las Campanas, al ser el taller, donde se fundieron las campanas de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y, más tarde, el sitio de la primera imprenta en el Nuevo Mundo.
La imprenta en México, la primera del continente americano, fue fundada en 1539 por el impresor Juan Cromberger a petición del obispo de México, Juan de Zumárraga. Su instalación respondió a la necesidad de producir materiales destinados a la evangelización de forma más económica y rápida, en lugar de importarlos desde Europa.
Tras la caída de Tenochtitlán, el lugar elegido se encontraba en los límites del recinto sagrado del Templo Mayor, entonces en ruinas. El emplazamiento original había sido desmantelado por tratarse de un importante templo dedicado a Tezcatlipoca, una de las principales deidades mexicas.
Los españoles instalaron allí una fundición para moldear las primeras campanas de la catedral y de otras iglesias del valle de México. Por ello, la casa fue conocida durante largo tiempo como la Casa de las Campanas.
Este espacio histórico, sede de la Primera Imprenta de América, es hoy un pequeño centro cultural que conserva la memoria de los inicios del periodo colonial.
En el México prehispánico, el soporte de escritura era el códice, elaborado con piel de venado o cordero, lienzos de henequén u hojas de papel fabricadas con amate, higuera o maguey.
Se utilizaban pigmentos vegetales y animales, como la cochinilla, para plasmar los textos manuscritos. Sin embargo, los conflictos entre españoles y pueblos originarios provocaron la pérdida de la mayoría de estos códices, junto con gran parte de su riqueza histórica y cultural.
En 1522, el rey Carlos V nombró a Hernán Cortés Capitán General y Gobernador de Nueva España, transformando la vida de la antigua Tenochtitlán. En 1535, Antonio de Mendoza fue designado primer virrey.
En 1539, Juan Cromberger acordó con Zumárraga y el virrey Mendoza establecer una imprenta en México, a cambio del monopolio de impresión y exportación de libros en la Nueva España.
Para ello encomendó la tarea al italiano Giovanni Pauli, conocido como Juan Pablos, quien firmó el contrato el 12 de junio de 1539. El acuerdo establecía su subordinación a la casa sevillana y limitaciones laborales durante 10 años.
Los primeros impresos de Juan Pablos fueron vocabularios de lenguas indígenas y textos doctrinales para la evangelización, muchos de carácter efímero debido a su uso constante.
Según el historiador Ernesto de la Torre, los libros que influyeron en la formación ideológica de los mexicanos fueron, en gran medida, obras impresas fuera de México, de alcance universal y profundo contenido intelectual.
Durante una década, Juan Pablos produjo documentos para el gobierno colonial y la Iglesia. El más célebre fue Breve y más compendiosa doctrina christiana en lengua mexicana y castellana, considerado el primer libro impreso en América, atribuido a Zumárraga. En aquella naciente industria editorial, las imprentas funcionaban como espacios de encuentro intelectual.
En 1542 se publicó la primera hoja informativa en América, donde se reportaron los terremotos ocurridos en Guatemala en 1541. Posteriormente surgieron imprentas en Lima en 1576, Cuenca en 1626, Cambridge en 1638 y La Habana en 1723.
El edificio cambió de propietarios varias veces y fue reconstruido en el siglo XVIII. Parte de sus archivos se perdió durante la ocupación estadounidense de 1847. Más tarde funcionó como tienda y oficinas, hasta que la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) lo adquirió en 1989 para restaurarlo.
Desde 1994 forma parte de la red de educación continua y difusión cultural de la UAM. La Casa de la Primera Imprenta de América recibe cada año a miles de visitantes y acoge exposiciones, conferencias y talleres que preservan su legado histórico.



José Luis Perelló Cabrera
Investigador. Cátedra de Estudios del Caribe «Norman Girvan»
Universidad de La Habana










