Un impulso al turismo en Guyana

   El turismo en Guyana continúa consolidándose como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento en el Caribe y Sudamérica, aunque todavía se encuentra en una etapa de desarrollo en comparación con otros destinos de la región.

   Su propuesta se centra principalmente en el ecoturismo, el turismo de naturaleza y los viajes de negocios vinculados al creciente dinamismo económico del país.

   El mayor atractivo para los visitantes extranjeros es la selva amazónica guyanesa, considerada una de las más prístinas e intactas del planeta. Más del 80 por ciento del territorio nacional permanece cubierto por bosques tropicales, lo que convierte al país en un santuario de biodiversidad.

    A ello se suma su condición de único país angloparlante de Sudamérica, un elemento que facilita la llegada de turistas de América del Norte y Europa.

    Los principales mercados emisores son Estados Unidos y Reino Unido, nación que alberga una numerosa diáspora guyanesa. También crece el interés desde Canadá, Alemania, Países Bajos, Trinidad y Tobago, y Suriname. La combinación de vínculos históricos, conectividad aérea y promoción internacional ha fortalecido este flujo.

    Uno de los íconos naturales del país son las impresionantes cataratas Kaieteur, consideradas entre las cascadas de caída única más altas y poderosas del mundo.

    Este enclave, ubicado en pleno Parque Nacional Kaieteur, simboliza el tipo de experiencia que ofrece Guyana: naturaleza intacta, baja densidad turística y contacto directo con ecosistemas vírgenes.

    El país ha apostado, además, por estándares internacionales de sostenibilidad. Guyana compara sus prácticas con el Estándar de Destinos Verdes, reconocido por el Consejo Global de Turismo Sostenible, con el objetivo de medir y mejorar sus políticas ambientales ante la creciente demanda mundial de turismo responsable.

    En este contexto, el desarrollo del interior cobra especial relevancia, ofreciendo alternativas económicas a comunidades amerindias a través de iniciativas como los albergues de Rewa y Surama y el Centro Internacional Iwokrama para la Conservación y el Desarrollo de la Selva Tropical.

    El turismo sostenible se ha convertido en una herramienta clave para generar empleo en comunidades remotas y frenar la migración hacia la capital, Georgetown. La participación directa de las aldeas en proyectos ecoturísticos fortalece la economía local y promueve la preservación cultural.

    Guyana registró en 2025 un aumento del 24 por ciento en la llegada de visitantes internacionales, impulsado principalmente por viajeros procedentes de Estados Unidos, Canadá y Europa.

    Ese crecimiento ha estado estrechamente vinculado a la expansión de la conectividad aérea.

    Aerolíneas como JetBlue y British Airways han ampliado rutas y frecuencias hacia el país, facilitando el acceso desde grandes centros urbanos. JetBlue opera varios vuelos semanales directos desde el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York hasta el Aeropuerto Internacional Cheddi Jagan, en Georgetown, reduciendo tiempos de traslado y mejorando la experiencia del viajero.

    Por su parte, British Airways incrementó la frecuencia de sus vuelos desde Londres Heathrow hacia Georgetown, fortaleciendo los lazos históricos entre ambos países y atendiendo tanto a la diáspora como al turismo de ocio. Esta mayor conectividad no solo incrementa el número de visitantes, sino que también eleva la visibilidad internacional del destino.

    El auge turístico responde igualmente a la imagen de Guyana como “joya escondida” de la costa noreste sudamericana.

    Sus selvas exuberantes, su fauna diversa , que incluye jaguares, nutrias gigantes y una amplia variedad de aves, y su patrimonio cultural multicultural resultan cada vez más atractivos para viajeros que buscan experiencias auténticas y menos masificadas.

    Con una estrategia centrada en la sostenibilidad, la conectividad y la promoción internacional, Guyana avanza hacia la consolidación de un modelo turístico que combina conservación ambiental con desarrollo económico. Si mantiene este equilibrio, el país podría posicionarse en los próximos años como uno de los destinos emergentes más interesantes del continente.

José Luis Perelló Cabrera
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Investigador. Cátedra de Estudios del Caribe «Norman Girvan»

Universidad de La Habana