Los parques nacionales, destinos de viaje en sí mismos

Un Parque Nacional es un espacio natural de alto valor ecológico y cultural, poco alterado por la actividad humana, que en razón de sus excepcionales valores naturales, su carácter representativo, la singularidad de su flora, su fauna o sus formaciones geomorfológicas, merece una atención preferente para su conservación.

Los parques nacionales constituyen una figura de protección medioambiental que obliga a preservar la riqueza biológica de las áreas protegidas. Se caracterizan por representar una región fitozoogeográfica específica y por poseer un alto interés científico, educativo y turístico. Por tal motivo, gozan de un estatus legal que garantiza la protección y conservación de su biodiversidad.

Además de su valor ambiental, los parques nacionales pueden convertirse en motores de desarrollo económico para las comunidades donde se sitúan, ofreciendo una alternativa de uso del territorio coherente con un modelo de calidad de vida que prioriza la conservación de la naturaleza. Estos espacios cuentan con senderos, cuerpos de agua y múltiples oportunidades para actividades recreativas al aire libre, como trekking, ciclismo, kayak, alpinismo y otras experiencias de contacto directo con el entorno natural.

A nivel mundial, los parques nacionales se crean con el objetivo principal de conservar la biodiversidad y preservar los recursos naturales para las generaciones futuras. Muchos de ellos resguardan, además, una riqueza histórica y cultural única que los convierte en destinos turísticos de primer orden.

América alberga más de 300 parques nacionales, desde extensos humedales objeto de importantes proyectos de restauración ecológica hasta montañas costeras con profunda herencia indígena. En Norteamérica, el Parque Nacional Yellowstone es uno de los paisajes naturales más impactantes del planeta. Considerado el primer parque nacional del mundo, representa el punto de partida del movimiento moderno de conservación ambiental.

En Canadá, al norte de la provincia de Alberta y al sur de los Territorios del Noroeste, se localiza el Parque Nacional Búfalo de los Bosques, establecido en 1922. Con una superficie de 44.807 km², es el parque canadiense de mayor extensión y fue creado para proteger el mayor rebaño libre de bisontes americanos.

El Parque Nacional Yellowstone se encuentra principalmente en el estado de Wyoming y se extiende hacia el sur de Montana y el norte de Idaho, en el oeste de Estados Unidos. Su territorio abarca montañas, bosques, ríos y planicies volcánicas que conforman uno de los ecosistemas más diversos del continente. En Yellowstone se concentra cerca de la mitad de los géiseres del mundo, incluido el famoso Old Faithful, que entra en erupción de manera regular cada pocas horas.

El parque alberga grandes manadas de bisontes, poblaciones de osos grizzly y negros, lobos, alces, ciervos, águilas y una enorme variedad de aves y mamíferos. Este mosaico de vida silvestre lo convierte en un escenario clave para la investigación científica y la educación ambiental. La decisión de proteger Yellowstone, con una extensión superior a los 9.000 km², fue establecida por el Congreso de Estados Unidos y firmada como ley por el presidente Ulysses S. Grant el 1 de marzo de 1872, convirtiéndose así en el primer parque nacional del mundo. Desde entonces, este modelo inspiró la creación de miles de parques nacionales y áreas protegidas en todo el planeta.

En América Latina existen decenas de parques nacionales que se han posicionado como destinos destacados del turismo internacional, como Machu Picchu en Perú, reconocido entre los principales atractivos turísticos del mundo. Entre los parques más importantes de la región se encuentran el Parque Nacional Caura, en Venezuela, con una superficie de 75.340 km², considerado el más grande del país y uno de los mayores del mundo. En el mismo país se localiza el Parque Nacional Canaima, creado en 1962 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, famoso por sus tepuyes y por albergar el Salto Ángel, la cascada más alta del planeta.

El Parque Nacional Parima Tapirapeco, también en Venezuela, fue creado en 1991 y protege una superficie de 31.290 km². En él se resguardan las cabeceras del río Orinoco, así como el entorno natural y la cultura del pueblo indígena Yanomami.

En la Amazonía colombiana se encuentra el Parque Nacional Natural Sierra de Chiribiquete, ubicado en los departamentos de Caquetá y Guaviare. Con una extensión de 4,2 millones de hectáreas, es el área protegida más grande del sistema de parques naturales de Colombia.

En Perú, el Parque Nacional Otishi se ubica al norte de la cordillera de Vilcabamba, entre la provincia de Satipo y el departamento del Cusco. En 2021, la UNESCO lo reconoció como zona núcleo de la Reserva de Biosfera Avireri-Vraem.

En Centroamérica destaca el Parque Nacional Isla del Coco, en Costa Rica, localizado en el océano Pacífico a 532 km de la costa continental. Con una extensión de 54.844 km², supera en tamaño al territorio continental del país. En Panamá, el Parque Nacional Darién es el más extenso del país, con 5.790 km², y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1981 y Reserva de Biosfera en 1983.

En el Caribe, el Parque Natural Ciénaga de Zapata, en Cuba, es el mayor humedal del país y del Caribe, y uno de los más grandes de América Latina. Declarado Reserva de la Biosfera y Sitio Ramsar, abarca aproximadamente 300.000 hectáreas y conserva uno de los sistemas ecológicos mejor preservados de la región.

El Valle de Viñales, en la provincia cubana de Pinar del Río, fue designado parque nacional en 1999 y declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO ese mismo año. Al oeste del valle se encuentra la Caverna de Santo Tomás, el sistema de cuevas más grande de Cuba, con más de 51 kilómetros de galerías.

Cada parque nacional latinoamericano ofrece una narrativa propia que se entrelaza con la identidad cultural de su entorno y brinda al visitante una experiencia única. Estos espacios no solo atraen a millones de viajeros, sino que también se consolidan como símbolos de orgullo nacional, conservación de la naturaleza y preservación de la memoria colectiva.

José Luis Perelló Cabrera
+ posts

Investigador. Cátedra de Estudios del Caribe «Norman Girvan»

Universidad de La Habana