Dos jóvenes sobrevivientes de la Covid-19 comparten sus amargas experiencias

La Covid-19 sigue afectando con saña al mundo y en Canadá ya ocasionó más de 21,230 muertos, así como 823,360 contagios desde que se reportaron los primeros casos en 2020.

En este contexto, dos jóvenes hispanos compartieron con CorreoTV sus experiencias amargas tras sobrevivir a esta terrible enfermedad que ataca a todos por igual sin importar posibilidades económicas, sexo, ni origen nacional o étnico.

Marlen Vega, originaria de Ciudad de México, de 28 años de edad, quien vive en el área de Toronto desde hace dos años y es trabajadora del sector alimentario, explicó que su contagio fue producto de un descuido, porque después de Año Nuevo ella y otras dos amigas decidieron reunirse, socializar en casa de una de ellas, sin tomar las medidas establecidas ni usar tapabocas.

Miguel López, también de origen mexicano, de 28 años y empleado de servicios de un asilo, y quien reside en Toronto desde hace un año, dijo que en marzo de 2020 él vivía en un refugio, había muchas personas allí y un día le informaron que uno de sus colegas del centro contrajo la enfermedad. A partir de ahí esta se esparció al resto del personal.

Estos dos trabajadores hispanos, nuevos inmigrantes, se contagiaron con la Covid-19 y enfrentaron con valor ese reto, prácticamente solos, pero los cuidados de los centros de salud y la fortaleza de su juventud les permitieron sobrevivir.

Marlen Vega detalló que al principio de contraer la Covid-19 sintió fuertes dolores de cabeza al menos durante tres días; en las primeras 24 horas tuvo mucha fiebre, lo cual nunca había padecido.

“Me hicieron la prueba en el centro de salud, me dio positivo a la enfermedad y a partir de ahí comencé a sentirme peor”, señaló.

Sobre los síntomas de la enfermedad, Miguel López indicó que al principio “solo sentí un poco de debilidad, que iba en aumento, después tuve mareos, pero no pensé ni acepté que fuera la Covid-19.

“Fui por mi cuenta al hospital y pasé una cuarentena de 12 días, esperando los resultados, pero el personal médico me impidió regresar al albergue porque tenía síntomas de esa enfermedad”, agregó López.

Usando ahora sí el tapabocas, incluso durante la entrevista televisiva, ambos jóvenes confesaron a CorreoTV que en ningún momento ellos informaron a sus familias en México, porque sería una noticia demasiado dura y no los querían preocupar.

López afirmó que, a pesar de su soledad, la fe religiosa le dio fuerza para enfrentar este reto difícil que le impuso la vida, se encomendó a Dios y siguió adelante, pensando siempre en positivo, que iba a mejorar, y así fue.

Por su parte, Vega comentó que aprendió a seguir las indicaciones de las autoridades de salud, andar siempre con el nasobuco o tapabocas, mantener el distanciamiento, lavarse las manos cuantas veces sea necesario, y reiteró a nuestros lectores que así debemos comportarnos todos para evitar el contagio con la Covid-19 y recuperar entonces el ritmo normal de nuestras vidas. Marlen Vega y Miguel López, son dos inmigrantes a quienes la vida les impuso el difícil reto de enfrentar esta enfermedad horrible, que tiene un alto nivel de peligrosidad y letalidad, pero sobre todo este padecimiento se impone cuando no adoptamos las medidas preventivas indispensables, que una y otra vez reiteran las autoridades de salud. Estos jóvenes continúan trabajando durante esta pandemia pues su labor es esencial

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí