Piden en Canadá libertad de Milagro Sala en Argentina

La líder comunitaria Milagro Sala fue detenida hace cinco años en Jujuy, Argentina, luego de haber realizado un destacado trabajo social en su comunidad y desde entonces se desató una amplia campaña de solidaridad a nivel internacional para lograr su liberación.

Al respecto, CorreoTV conversó con María Elena Naddeo, presidenta de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en Argentina, y con Jorge García-Orgales, del Comité por la Libertad de Milagro Sala, quienes acusan al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, de su detención y del “lawfare” en su contra.

Según María Elena Naddeo, Milagro Sala es un referente de la agrupación social Tupac Amaru, líder de la lucha independentista en Perú. De raíz indígena, Sala era militante de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), tras el derrumbe económico y social que tuvo lugar entre 2001 y 2002 en esa nación suramericana.

Gracias a su lucha, los trabajadores lograron recursos y subsidios, crearon una treintena de cooperativas en Jujuy, con sus respectivos servicios sociales, piletas o piscinas de natación, entre otros servicios, acota Naddeo.

Milagro enfrentó el poder tradicional de Jujuy, muy tradicionalista, casi feudal en algunas costumbres y logró organizar a miles y miles de trabajadores muy pobres, por eso los oligarcas no le perdonan eso, ni el hecho de que ella denunciara los crímenes de lesa humanidad de grandes empresarios de la zona durante la dictadura.

Naddeo recuerda que Milagro Sala fue detenida el 16 de enero de 2016 y a partir de ahí le iniciaron causas judiciales por malversación de fondos, hechos de violencia, comprando testigos en su contra, y le imputaron hasta 9 causas, la mayoría descartadas después por falta de testigos.

Esta injusticia, agrega Naddeo, fue denunciada de manera reiterada por las Naciones Unidas y otras entidades regionales e internacionales, gracias a lo cual se logró que le cambiaran la condena para prisión domiciliaria a Milagro, aunque no se consiguió la nulidad de la sentencia.

Sobre el tema también habló a CorreoTV Jorge García-Orgales, residente en Toronto, Canadá durante muchos años, señaló que “conocemos la pobreza de nuestros pueblos latinoamericanos y cuando sabemos que esas personas luchan contra eso y en lugar de apoyarlos el gobierno de turno los reprime, los encarcela, y por eso en reconocimiento a esa lucha tenemos que colaborar en ese apoyo”.

García-Orgales añadió que “desde aquí vemos de cerca cómo muchos indígenas canadienses les quitan las tierras, los reprimen, siguen tratados como ciudadanos de segunda clase, al igual que los de Argentina y por eso nosotros, como canadienses, tenemos la obligación de ayudar a quienes luchan contra la pobreza”.

CorreoTV buscó la opinión del gobierno argentino sobre la detención de Sala. La cancillería argentina dijo “no tenemos nada para decir al respecto”, mientras que la embajada de Argentina en Canadá explicó que “como se trata de una causa judicial en curso, que tramita en un poder independiente del Estado, no nos resulta posible referirnos al mismo ni expedirnos al respecto”.

Sobre esta respuesta, María Elena Naddeo señala que resulta desafortunada, con cierto grado de insensibilidad y temor. “Nos hemos reunido varias veces con el presidente Alberto Fernández, con organizaciones de derechos humanos y otros funcionarios”.

La activista añadió que “la respuesta que nos da este gobierno popular y progresista es que no puede presionar al poder judicial, pero sí impulsar una reforma judicial, pero eso tarda bastante”.

Al respecto, Jorge acota que la respuesta de los canadienses a la situación de MIlagro Sala es triste. Señala que, durante su visita a Argentina en 2016, el primer ministro Justin Trudeau, en la conferencia de prensa conjunta con Macri “pidió la libertad para Sala, pero cuando regresó a Canadá lo silenciaron, al parecer por altos intereses económicos de sectores de la minería que tienen inversiones en la nación suramericana”.

Al finalizar el encuentro con CorreoTV, María Elena Naddeo y Jorge García-Orgales coincidieron en señalar la importancia de la solidaridad internacional con la causa de Milagro Sala, porque la injusticia que se comete contra ella, puede repetirse en otras partes del mundo donde la gente pobre y sencilla como ella lucha por su supervivencia y la de sus conciudadanos.

(*) Nota realizada a partir de la entrevista de Isabel Inclán para CorreoTV.