Proyecto Semillas de Esperanza anuncia taller sobre empoderamiento de la mujer en mayo

En entrevista con CorreoTV, Paula Papel, integrante de la organización Semillas de Esperanza, con sede en London, Ontario, anunció la realización el primero de mayo de un taller o Retiro de Mujeres, como parte de un proceso “para poder conectarnos en esta comunidad global, en procesos más sistémicos de lo que significa la justicia, cómo empoderar a las mujeres canadienses, latinoamericanas y de todo el mundo”.

Este será el segundo evento de este tipo auspiciado por Semillas de Esperanzas, una iniciativa de las Hermanas Ursulinas de Chatham en la que cualquier persona puede participar de forma virtual a través del portal web www.ursulines.org.

La también coordinadora de proyectos y relaciones comunitarias en Heart Links (Lazos de Corazón) señaló que “la ciudad de London, Ontario, es una urbe muy solidaria, hay muchos grupos que trabajan con entidades solidarias en Perú, Colombia, Guatemala, porque existe entre los inmigrantes en suelo canadiense un sentimiento de querer ayudar a nuestros hermanos”.

Agregó que durante toda su vida ha sido partícipe de todas estas actividades, desde que terminó sus estudios universitarios y regresó de Europa a Canadá.

“Me uní al proyecto de Acción Social de las Ursulinas y trabajé durante dos años en Chiclayo, Perú, en espacios urbanos y rurales, lo que me permitió tener una visión más global de la solidaridad y la ciudadanía global, por eso regresé una década después con ese enfoque de poder para compartir esos espacios en Semillas de Esperanza para la mujer canadiense y las inmigrantes en London, Ontario y otras ciudades”, acotó Paula Papel.

Añadió que la falta de liderazgo femenino es un problema para todos porque el apoyo a las mujeres necesariamente implica a los hombres, pues al empoderarlas también se fortalece a la comunidad.

El Artivismo

CorreoTV también conversó con Melanie Schambach, artista colombiana radicada en Guatemala, activista por la igualdad de la mujer, quien añadió criterios a favor de la promoción del desarrollo personal y colectivo a través del “artivismo social” y otros proyectos de empoderamiento.

Schambach señaló que se crearon “plataformas participativas donde intentamos desvanecer las dinámicas de poder, damos voz a los participantes y vemos cómo eso se puede hacer”.

“Tratamos de conocer qué quieren decir ellas y luego vamos construyendo cómo eso se puede hacer realidad en el proceso educativo, se contactan entre sí por medio de la danza, los tambores, el canto y las artes visuales, una vía para conectarnos en el proceso del arte social”, señaló.

Según la artista plástica, lo que ella y otras de sus colaboradoras hacen es profundizar en la experiencia propia de la persona y el resultado final que son los murales colectivos de participación, es una intención distinta que marca el impacto de los espacios públicos en la población.

“Aquí en Guatemala es importante incluir en estas actividades el impacto de la minería canadiense en el país y son principalmente las mujeres indígenas las que luchan por el bienestar de las comunidades, de la Madre Tierra, enseñarle al mundo que en estos proyectos les damos la oportunidad de tener voz, en la medida en que el arte se conecta de corazón a corazón, con la imagen, el color y el alma”, añadió Schambach, quien nació en Colombia y ha facilitado más de mil talleres de arte colectivo en su país, así como en Guatemala, Brasil, Estados Unidos, España y Canadá.

Durante la pandemia, en 2020, la artista coordinó un mural colectivo titulado “Conectados en el Caos” en donde 160 participantes crearon 13 cuadros, que se exhibieron en London, Ontario.

Schambach aseveró además que “el arte tiene una capacidad impresionante de abrir las puertas del alma, nos ayuda a autoconocernos, a abrir las puertas del alma, lo cual es importante porque el patriarcado hace que las mujeres estén al servicio de los demás, y deja poco espacio para que las mujeres puedan conocerse a sí mismas”.