Elecciones en EU, semana explosiva

En la última semana Estados Unidos ha estado en la mira de los ojos del mundo, luego de una apretada elección, en donde el candidato demócrata Joe Biden sería el próximo presidente. Como era de esperarse, Donald Trump cuestiona el conteo de votos, aunque no da pruebas fehacientes, y amenaza con llevar el caso a los tribunales. 

La negativa del virtual presidente saliente a reconocer los resultados ha ensombrecido la tradicional transición democrática de este país. A pesar de que los funcionarios electorales de ambos partidos han afirmado que el conteo ha sido transparente, lo cual confirma un reciente reporte del New York Times, Trump sigue afirmando, sin pruebas, que “hubo fraude” y que se contaron “votos ilegales”.

Para Biden, todo es cuestión de tiempo y confía tomar posesión el 20 de enero. Para Trump, esta es la última carta –desesperada—para tratar de crear un paréntesis en la historia que diga que le “robaron” la reelección. 

Correo Canadiense presenta un breve análisis de algunos aspectos relacionados con los comicios de la polarizada Unión Americana donde Biden obtuvo 74 millones de votos y Trump 70 millones:

El voto latino

De acuerdo con información publicada por diversos medios, el voto latino en EU fue muy importante y en algunos estados decisivo para el triunfo de los demócratas. Un 63% habría votado en favor de Biden y un 35% en favor de Trump. Estas elecciones dejaron claro que el voto latino no es monolítico, ya que mientras muchos inmigrantes cubanos y venezolanos de Florida, respaldaron a los republicanos, los inmigrantes en su mayoría mexicanos radicados en estados como Arizona, favorecieron a los demócratas. En el caso de la costa este, pareció tener un efecto positivo para Trump su retórica de que Biden es “socialista”. Sin embargo, en la región fronteriza de la costa oeste, la política gubernamental antiinmigrante con un saldo de casi 600 niños inmigrantes que siguen viviendo en jaulas y que no han podido ser devueltos a sus padres, pareció cobrarle la factura al mandatario, quien en sus primeros años de gobierno afirmó que los mexicanos eran “criminales y violadores”.

Estados Unidos y Canadá

El primer mandatario en felicitar a Biden por su virtual triunfo, la mañana del 7 de noviembre, fue el primer ministro Justin Trudeau, quien en un lapso de cinco días felicitó a Biden a través de un comunicado oficial, le llamó por teléfono y también llamó a la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

La relación política y comercial bilateral entre ambos países se volvió tensa luego de que en el marco de las renegociaciones del NAFTA2 y de la cumbre del G7, en 2018, Trump criticará a Trudeau como “manso y deshonesto”, por responder “dólar a dólar” a la imposición estadounidense de aranceles al acero y aluminio.

Tan pronto la cadena CNN declaró a Biden como virtual ganador de los comicios, Trudeau se apresuró a poner a Canadá en la agenda del político demócrata emitiendo un comunicado sobre la estrecha relación bilateral. Sin embargo, ambos gobiernos –liberal y demócrata—tendrán que resolver asuntos delicados como el proyecto Keystone XL, gasoducto que llevaría petróleo de Alberta a Nebraska y al que Biden se opone, o la política migratoria que incluye el Acuerdo de Tercer País Seguro.

El papel de las televisoras y Twitter

Es tradición en EU que sean las televisoras las que, con base en su análisis de los resultados electorales, dan a conocer al virtual ganador. El pronunciamiento del triunfo de Biden lo hizo CNN alrededor de las 11am del 7 de noviembre y fue secundada por otras televisoras.

En un hecho sin precedente, los canales ABC, NBC, MSNBC, CBS y Univisión interrumpieron la transmisión de la conferencia de prensa de Trump porque lo que estaba diciendo el presidente no tenía fundamento. Incluso, Fox News, conocido por su apoyo a Trump, interrumpió la transmisión de la vocera de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, cuando acusaba de un supuesto fraude y voto ilegal. 

En el mismo sentido, Twitter estuvo agregando la leyenda aclaratoria “Esta afirmación sobre el fraude electoral está en disputa” debajo de los twists de Trump, cada que alegaba fraude y ordenaba –sin éxito– parar el conteo en Pennsylvania. A esta agitada semana política habría que agregar la disonancia en las reacciones de los mandatarios de Latinoamérica, donde México y Brasil se abstuvieron de felicitar a Biden.