En la industria de la música clásica en Canadá persiste una tendencia discriminatoria y racista que limita a muchos latinos a abrirse camino en la interpretación o composición de piezas, mientras que las orquestas no reflejan el multiculturalismo de este país, así lo afirmó a CorreoTV la flautista mexicano-canadiense Alhelí Pimienta.

“En mis estudios y posterior carrera en Estados Unidos y Canadá he tenido importantes experiencias con grandes maestros y personas que me han tratado muy bien, pero también he pasado por diferentes formas de discriminación dentro de mi vida como flautista. Muchas veces he tenido sentimientos de falta de igualdad motivados por la falta de otros músicos de Latinoamérica a mi alrededor. Lo mismo sucede con los profesores”, comentó la intérprete.

La artista destacó que la ausencia de músicos, directores de orquesta y piezas de compositores de origen latino se debe también al desconocimiento que existe sobre las culturas de nuestros pueblos, los cuales cuentan también, como en el caso del propio México, con una rica tradición en la música clásica.

“Creo que los profesores de las escuelas de música clásica realmente no tienen conocimientos acerca de la cultura latinoamericana y uno de esos conocimientos es entender que nuestra región fue colonizada. Ello quiere decir que varios países tienen música del período barroco con grandes compositores clásicos de la talla del propio Bach”, agregó la flautista.

Pimienta lamentó la ausencia de esos importantes compositores en los programas académicos y significó la importancia de llevar a los grandes escenarios la música de artistas como los maestros Eduardo Angulo, Pablo Moncayo, Silvestre Revueltas, Heitor Villa-Lobos, Astor Piazzolla y otros compositores de óperas y piezas orquestales.

“He intentado, desde mi labor, mostrarles nuestra historia. Una de mis primeras experiencias fue el proponer tocar una pieza de un compositor mexicano que se llama Samuel Zyman, una sonata para flauta y piano. Eso fue muy mal recibido porque me decían que nadie iba a conocer la pieza. Siempre mi argumento fue: ¿cómo vas a conocer esta música y sus compositores si nunca podemos presentarlos? En ese aspecto hay muchas puertas cerradas”, contó.

El caso de Canadá

Acerca de las políticas de diversidad e igualdad en las instituciones canadienses, sobre todo las instituciones artísticas que tienen mucho apoyo y subsidio del gobierno federal, la flautista Alhelí Pimienta comentó que se trabaja para ir cambiando esta mentalidad.

“El gobierno ha establecido políticas de diversidad, igualdad y no discriminación muy estrictas desde hace muchos años en Canadá. Las instituciones artísticas sin fines de lucro han sido presionadas a incluir más diversidad en sus programas. Entonces podemos decir que estamos pasando por una transición que tiene que ver con cómo manejar esas políticas de diversidad, cómo incluir a compositores de varios países y personas que tienen otro tipo de culturas, incluyendo personas indígenas de todo el mundo”, explicó la artista.

Pimienta señaló que en las sinfónicas del mundo todavía hay menos de 3% de personas de color (BIPOC), situación que responde a varios factores como el proceso de audición “a ciegas” donde los músicos de países latinos se encuentran en desventaja por la falta de oportunidades que han sufrido desde que inician en la música. “En ocasiones, cuando un joven músico latinoamericano que ha llegado a un alto nivel de ejecución audiciona para una orquesta tal vez su interpretación sea excelente pero puede no estar al nivel de uno que estudió en un conservatorio de un país primermundista. Ahí la igualdad se pierde”, comentó.

La intérprete consideró que se necesita que las organizaciones de arte sin fines de lucro contraten más personas de color en su administración, embajadores culturales que sepan tratar, hablar y dirigirse a las personas de las diferentes culturas. Añadió que también es importante que en las programaciones de concierto se incluyan compositores diversos y artistas de color.

Alhelí: un ejemplo de grandeza latina

La flautista Alhelí Pimienta, originaria de Veracruz, llegó al mundo de la música clásica con siete años y desde entonces lleva tres décadas demostrando la grandeza de los músicos latinos.

Creadora del primer Festival Latinoamericano de Flauta en Canadá, la intérprete ha tocado en más de 30 países de todo el mundo y actualmente se encuentra haciendo un doctorado en música en la Universidad de Toronto.

Desde su llegada a este país como estudiante, Pimienta transitó por prestigiosas instituciones como el Glenn Gould School of Music del Royal Conservatory of Music donde aprendió e intercambió experiencias y conocimientos con grandes maestros de varias partes del mundo.

(*) Nota realizada a partir de la entrevista de Isabel Inclán para CorreoTV. Vea la entrevista en el canal de YouTube de Correo Canadiense.