La diáspora nicaragüense puede ayudar al cambio democrático: Reyes

Actualmente, Nicaragua vive una “ironía trágica”, una repetición del pasado; y para la diáspora nicaragüense es una especie de redramatización, afirmó Michael Reyes, trabajador comunitario canadiense de origen nicaragüense.

“Estamos viendo desde afuera cómo los pilares de la democracia del país, la transparencia del gobierno con sus ciudadanos, las libertades civiles se están desmoronando”, aseguró en entrevista para CorreoTV.

“Se tiene que hacer todo lo posible por garantizar que la nación tenga un futuro mejor”, opinó.

El próximo siete de noviembre Nicaragua volverá a las urnas para decidir el destino de la nación. El actual presidente, Daniel Ortega, espera una nueva reelección que lo mantenga al frente del país por un cuarto período de mandato, mientras la prensa internacional y varios analistas ya comienzan a realizar pronósticos. Sin dudas, Nicaragua se ha convertido en uno de los países de la región que más interés despierta a nivel internacional, principalmente tras las políticas restrictivas de Washington recrudecidas en la administración de Donald Trump.

Para Reyes, la permanencia de Daniel Ortega como presidente por 14 años ha devenido en una repetición de la historia, en una separación muy grande entre los que tienen y los que no. En su opinión, el sistema de la nación se ha cerrado a la crítica lo que puede llegar a considerarse como autoritarismo.

“El pueblo nicaragüense cree en sus derechos, en su democracia y se han enfrentado a este tipo de gobiernos en el pasado. Nuevamente, la gente quiere tomar ese rol de cambiar al país y su futuro”, señaló.

De Canadá a Nicaragua

Michael Reyes explicó a CorreoTV que, si bien no se considera un experto, se ha mantenido leyendo y profundizando en el trabajo de los analistas sobre la situación de Nicaragua y manifestó que, desde su punto de vista, no se ve claro ningún tipo de situación democrática.

“Sin embargo, uno tiene que mantener esa esperanza de cambio, de renovación y a eso contribuyen las diásporas. Nosotros podemos alzar nuestras voces, con los privilegios que tenemos desde el exterior, para proyectar la situación de allá. Aquí en Canadá, por ejemplo, no se conoce mucho del país por lo que si no hablamos nosotros nadie lo va a hacer”, sentenció.

El joven trabajador comunitario señaló que desde 2018 comenzó a interactuar más con los nicaragüenses que viven aquí en Canadá abogando por mejorar la situación de la nación centroamericana.

“En mi opinión a veces nos enfocamos mucho en ser reaccionarios. En espacios como las redes sociales la gente solo proyecta su desacuerdo pero tenemos que reconocer que también la acción y la participación ciudadana activa, cívica, desde los países donde estamos es muy importante. Hay que mantenerse informado, aprender, despertar la curiosidad para conocer cómo el sistema de este país funciona y lograr darle representación a los temas que nos importan, en este caso Nicaragua. Es importante dialogar desde acá con los grupos de abogados”, explicó.

Michael Reyes destacó a CorreoTV que la comunidad nicaragüense en ese sentido puede aprender mucho de sus homólogas iraníes, chinas, judías, italianas o ucranianas que desde Canadá abogan por lo que está pasando en su país de origen empleando para ello las herramientas y los privilegios que tienen a su alcance.

Sobre qué puede hacer Canadá en este tipo de situaciones, Reyes señaló que tanto la nación nórdica como Nicaragua forman parte de las mismas organizaciones continentales, territoriales e internacionales. Por esta razón, Canadá puede hacer uso de esta especie de lazo que une a todas las naciones de la región y su influencia positiva global para llamar la atención sobre temas álgidos que preocupan y ocupan a sus comunidades.

(*) Nota realizada a partir de la entrevista de Isabel Inclán para CorreoTV. Vea la entrevista en el canal de YouTube de Correo Canadiense