El arte como instrumento de resistencia pro derechos humanos

Este 10 de diciembre se conmemora el Día Mundial de los Derechos Humanos, instituido por la ONU en 1948. El tema de este año está relacionado con la pandemia del COVID-19 y se destaca la necesidad de “reconstruir para mejorar”, asegurándose de que los derechos humanos sean la base para los esfuerzos de recuperación.

“Sólo alcanzaremos nuestros objetivos comunes en todo el mundo si somos capaces de crear igualdad de oportunidades para todos, abordar los fracasos que la pandemia ha dejado en evidencia y aplicar las normas de derechos humanos para hacer frente a las desigualdades, la exclusión y la discriminación arraigadas, sistemáticas e intergeneracionales”, destaca la ONU.

En el marco de esta conmemoración, la agrupación artística en Toronto Muse Arts está realizando esta semana, del 7 al 10 de diciembre, una serie de conversatorios alusivos al respeto a los derechos humanos.

En el conversatorio del lunes tras mujeres de México y Colombia hablaron sobre por qué la equidad de género debe estar en el centro de los derechos humanos. La mexicana Teresa González, de Las Vanders, denunció la violencia contra las mujeres, sobre todo indígenas y migrantes, que se refleja en los feminicidios y que se expande por Latinoamérica.

La colombiana Mónica Sepúlveda, de ExperienciArte señaló que la “desigualdad y pobreza tiene cara de mujer” y definió el arte como un “dispositivo, un medio para resistir y denunciar lo que está pasando, poner en lo público lo que se está dando en lo privado”. Aclaró que “el feminismo no es el enemigo” y que el reto es caminar a sociedades humanizadas, rompiendo las brechas de la desigualdad en todos los campos, educativos, salariales, etc.

La transgénero colombiana Alexandra Herrera dijo que la lucha de las mujeres trans en Latinoamérica ha sido difícil, y que por eso las organizaciones sociales y artistas “nos proponemos transformar esos imaginarios culturales”.

Las participantes coincidieron en que el sistema patriarcal favorece el bienestar masculino, oprime a la mujer y alimenta un sistema de guerra. La moderadora Natalia Ruiz, de la fundación Poderosas, recordó que según datos de la ONU el 10% de los países son gobernados por mujeres, mientras que en muchos países han aprobado leyes contra la violencia doméstica, pero “esas leyes no se implementan en la realidad. Nuestros derechos están en el papel, pero eso no es suficiente”.

En la segunda parte de esa sesión se analizó por qué a los hombres les compete la defensa de los derechos de las mujeres. Andrés Marín, comunicador y creador de Caballito de Mar, un grupo que promueve masculinidades alternativas, dijo que el tema es asunto de los hombres porque “hemos sido los victimarios”. La violencia machista se ha metido en todo, la violencia cultural, física, psicológica. “Está en la música, en los memes”, agregó.

Andrés de Avila, abogado en derecho penal, recordó que históricamente se ha hablado de la libertad del hombre para el hombre, excluyendo a las mujeres. En su opinión la educación puede ayudar a cambiar los paradigmas binarios de hombres y mujeres. “Debemos derrumbar prejuicios y cuestionar si lo que hacemos es lo correcto”.

Para Marín, el arte puede ayudar a desmantelar la estructura del machismo, a redefinir la masculinidad. “Debemos involucrar a otros hombres para avanzar en este camino y trabajar con los hombres que ejercen la violencia”, indicó.

En entrevista con Correo Canadiense, Paola Gómez, directora de proyectos de Muse Arts, explicó por que realizar este tipo de sesiones. “Para nosotros el tema de la justicia social, de la construcción de paz y comunidad siempre es un tema que tenemos al centro de nuestras acciones artísticas y comunitarias. Como una organización de arte y comunidad siempre estamos orientados(as) a explorar estos temas no sólo desde la perspectiva artística y de integración comunitaria sino también en el planteamiento de nuevos cuestionamientos para poder lograr comunidades más justas”.

Explicó que su organización artística y comunitaria realiza cada año, como parte de su programa de artes comunitarias e intercambio cultural con América Latina y el Caribe, conferencias públicas.

“Pensamos que el uso de las artes no sólo nos permite a los seres humanos ser más creativos, apoyarnos y aprender nuevas estrategias para resolver conflictos y problemas, sino que también nos da una nueva mirada de cómo podemos mostrar resistencia y resiliencia, y también cómo podemos seguir perseverando para alcanzar comunidades íntegras con valores colectivos más fuertes donde busquemos el bienestar de todos”, agregó Paola Gómez.  

Las personas que no pudieron participar en estos conversatorios, los pueden ver en la página de Facebook de Muse Arts: https://www.facebook.com/watch/Museartsto/ Este 10 de diciembre a las 7:30pm se realizará el último conversatorio “Rostros de la memoria”.