Para Horacio Bigolín, psicoterapeuta en Canadá desde hace 19 años, un propósito tiene que ser un proyecto con metas y pasos que sea posible cumplir, de lo contrario se convierte en un deseo que puede realizarse o no.

En entrevista con CorreoTV, el psicólogo de origen argentino explicó las connotaciones culturales de las tradicionales festividades de fin de año y la importancia de fijarnos metas y propósitos para la nueva etapa que comienza siempre con objetividad y realismo.

“La antropología muestra que desde nuestros orígenes tuvimos la necesidad de realizar festejos. Los romanos preparaban la batalla y luego hacían una festividad en honor a los héroes muertos y también al nuevo proyecto que venía. Los festejos de cualquier tipo –bodas, celebraciones de 15 años, cumpleaños– siempre quedan enganchados a un antes y a un después, pero el más claro es precisamente el de los días 31 de diciembre y 1ro de enero. Ese momento de brindis, ese minuto cero donde se termina un año y empieza otro”, señaló Bigolín.

El psicoterapeuta añadió que esta necesidad cultural que traemos desde nuestros ancestros representa además en el caso del Año Nuevo un proceso de elaboración de duelos. “No necesariamente de seres queridos, que es lo primero que aparece con la palabra duelo, también de trabajo, pérdidas, mudanza, inmigración”.

“Un aspecto particular para este año en especial es la pandemia. Diferente al año pasado que en la última semana de diciembre nuestro cerebro no podía responder el cuándo iba a terminar o cuándo venían las vacunas. Este año estamos en otra situación. Por un lado estamos más relajados pero por el otro padecemos las consecuencias psicológicas de esta pandemia, que muchas personas las advierten porque las tiene en manifestaciones de ansiedad, de depresión, de problemas de pareja, divorcios, problemas con los hijos”, aseguró el especialista.

Horacio Bigolín destacó que además de estos factores se encuentran las consecuencias no visibles del confinamiento como son cierta exageración de conseguir cosas y la desesperación por viajar. “Este fin de año uno se encuentra también con más duelo: por pérdida de trabajo, porque fallecieron personas queridas. Vivir bajo amenaza de sufrir mucho si nos contagiamos o morir eso también lo llevamos dentro. Además de la crisis síquica acerca del cuándo y del dónde porque perdimos la libertad de cuándo movernos o a dónde ir”.

La importancia de hacer propósitos concretos y posibles

Las situaciones vividas durante los dos últimos años hacen que para 2022 hacer un propósito sea un poco diferente.

“2022 viene más contaminado de las consecuencias psicológicas de la pandemia, pero hay también una exageración de las propuestas de proyectos de vida, un bombardeo mediático que llama a respetar y disfrutar la vida que ocurre precisamente porque estuvimos contenidos durante un tiempo”, manifestó el psicoterapeuta.

El especialista destacó como característica significativa de esta etapa de nuevos comienzos la necesidad de pensar proyectos concretos y objetivos que pongan a la persona en primer lugar.

“Tener un propósito es importantísimo. Nuestro cerebro necesita volver a encontrar rutinas y qué mejor manera de hacerlo que tener proyectos. En fin de año decimos se terminó este ciclo y pensamos en el siguiente.  Hay que ver cómo es el propósito que escogemos porque si no se va a desvanecer en marzo como todos los años. Esa es la necesidad de hacer propósitos más realistas para este 2022”, detalló.

Bigolín explicó que un propósito no cumplido siempre trae frustración y por ello debemos de analizar objetivamente cuánto tuvo que ver la propia persona en su fracaso, debido al autoengaño y al autosabotaje,  y cuánto tuvo que ver la realidad.

“El tema es cómo repetimos el fracaso ya que, si somos una persona que lo hace continuamente, más allá de la frustración, recomendaría una consulta. La repetición es un síntoma de que algo no va bien. Todos los coach proponen que pensemos un poco más en nosotros y seamos un poco más egoístas con el objetivo de sentirnos mejor e irradiar más bienestar”, comentó.

El psicoterapeuta recomendó especialmente a nuestros lectores fijarse proyectos pequeños y con metas a corto plazo para este 2022, recordando que siempre lo más importante es dar el primer paso. “Tenemos que entender que somos la consecuencia del pasado y lo que nos propongamos para el futuro determina también nuestro presente. Lo fundamental es tener la motivación para alcanzar nuestro objetivo”.

(*) Nota realizada a partir de la entrevista de Isabel Inclán para CorreoTV. Vea la entrevista en el canal de YouTube de Correo Canadiense.