OSCARS 2022: Chris Rock y Will Smith, reprobados como “male role model”

La disputa verbal y física que protagonizaron Chris Rock y Will Smith no sólo ensombreció la 94 entrega de los Premios de la Academia Oscar 2022, que trató de alcanzar el glamur que tenía antes de la pandemia del COVID-19.

El presentador Chris Rock perdió el piso de la ética como comediante al tomar la condición física de perdida de cabello –alopecia—de la esposa de Will Smith, Jada Pinkett Smith, diciendo que estaba lista para la serie G.I. Jane, donde la protagonista Demi Moore luce cabello a rape. Desde luego el chiste no gustó nada a Jada, como lo muestran los videos que dieron la vuelta al mundo y que marcaron a los premios Oscar de este año.

Al menos desde Canadá resulta inconcebible que alguien haga mofa pública –ante miles de espectadores—de la condición física de una persona.

Mientras la ceremonia daba ejemplo de aceptación y reconocimiento al premiar al actor de reparto Troy Kotsur, por su actuación en CODA, sobre una familia de sordomudos, misma que después sería la ganadora a mejor película, el comediante sin medida y el actor enfurecido captaron la atención presencial y televisada al llevar a la agresión física y verbal algo que debió haberse procesado conservando las formas cívicas y mediante los canales correspondientes.

Como si se tratara de una escena de cine o parte del guión de los Oscar, miles de espectadores fuimos testigos de cómo un Will Smith dejó que el diablo lo condujera –como se lo advirtió Denzel Washington—y caminó hacia el escenario, dio la cachetada, regresó a su asiento y se expresó en forma soez utilizando la grosería “f” en inglés. Los presentes no daban crédito. Los rostros de Lupita Nyong’o y Nicole Kidman lo demuestran.

En una parte de la noche, Samuel L. Jackson dijo en broma al ver bailar a Uma Thruman y John Travolta al estilo de Pulp Fiction, que algunos actores se quedan con los personajes. Lo que se vio la noche del domingo fue a un Will Smith empoderado por personajes de ataque e incapaz de conservar la cordura.

Twitter se convirtió en el “informativo de último minuto” para saber si eso era real o parte del guión. Por varias horas los mensajes rechazaban las conductas o disculpaban a uno frente al otro. Por cierto, el mensaje de la Academia en Twitter fue demasiado escueto para semejante escena: “condenamos la violencia de cualquier forma”.

Ni Chris Rock ni Will Smith pensaron en los miles de televidentes, muchos de ellos hombres jóvenes, que suelen tener a sus fans. Desde luego, la conducta de ninguno de los dos pasó la prueba como ejemplo a seguir. Cómo explicarle a nuestros hijos que las diferencias se tratan hablando, cuando ven que dos hombres se agreden verbal y físicamente en un evento público de esa magnitud.

Ambos están reprobados en conducta y como ejemplo a seguir. De nada sirven las disculpas, lágrimas o palabras de amor. Se puede entender el enojo –segundos tardío—de Smith ante semejante broma, pero nada justifica su actuación, ni la cachetada ni sus palabras.

La Academia debe actuar en consecuencia para reprobar dichas conductas. No se trata de retirar un premio ya dado por un jurado, sino de sancionar de alguna forma sobre todo pensando en las nuevas generaciones, en este caso, masculinas que deben aprender a resolver las diferencias mediante un diálogo respetuoso y ante las instancias correspondientes.

La edición, si se quiere ver postpandemica de este año, comprueba que tras los Oscares siempre hay mucho de qué hablar.