Los Ciclos de Correo Canadiense

Isabel Inclán

En el verano de 2001 en la calle de Wingold cerca de Dufferin y al norte de Toronto, se sentaron las bases de Correo Canadiense, un diario que comenzó con un reducido equipo de periodistas hispanos, del que yo formé parte, apoyados por la empresa italiana Multimedia Nova Corporation. Eran los años de la bonanza en periodismo y radio hispanos, con oficinas y empleos de tiempo completo. Nada que ver con esta era digital.

Por casi 20 años, Correo Canadiense ha pasado por diferentes propietarios interesados en mantener esta publicación. En su momento, cada editor lo adoptó como proyecto personal y le dio lo mejor de sí. Juan Carlos Cordero, Néstor Hernández (QEPD), Silvia Méndez, Freddy Vélez y Horacio Tejera, han dejado en las páginas de este periódico su sello al seguirle el pulso a la creciente comunidad hispanohablante de Toronto y su zona conurbada.

Con esta edición, me incorporo por tercera vez al equipo de Correo Canadiense, ahora como su editora general y reportera. Agradezco al director general Enrique Villagra la confianza que deposita en mí para seguir manteniendo vivo este medio de comunicación. Mi compromiso es aprovechar mi experiencia de más de 30 años como periodista y corresponsal internacional para hacer de Correo un medio de referencia de la comunidad hispana y contribuir a elevar el nivel de periodismo hispano en la era digital.