Argentina en territorio inexplorado

   En febrero de 2019, el argentino Javier Milei asistió a un evento de otakus y aficionados al anime japonés disfrazado con un atuendo amarillo y negro, antifaz y tridente, para encarnar a un superhéroe creado por él mismo con el nombre de General Anarco-Capitalista AnCap.

   “Soy el general AnCap. Vengo de Liberland, una tierra creada por el principio de apropiación originaria de Locke (…), un país donde no se pagan impuestos, un país donde se defienden las libertades individuales, donde se cree en el individuo y no hay lugar para colectivistas hijos de puta que nos quieren cagar la vida”, manifestó en su presentación el singular “personaje”.  

   “Javier Milei se vistió de superhéroe para ‘enfrentar a los keynesianos’ y cuestionar al Gobierno”, apuntó entonces el diario Clarín en un texto en el cual lo describió como un hombre excéntrico “acostumbrado a hablar de economía en tono enérgico en televisión” y cargado con un “polémico repertorio”.

   Menos de cinco años después, el economista vuelve a acaparar titulares en ese y otros periódicos de Argentina, pero esta vez por un motivo muy diferente: acaba de imponerse en la segunda vuelta de las elecciones generales y desde el próximo 10 de diciembre será el nuevo presidente del país sudamericano.

   Durante el tiempo transcurrido desde 2019, el ahora mandatario electo pareció dejar a un lado el disfraz y la extravagancia de aquella jornada, pero ha mantenido la misma postura contra el papel del Estado que entonces le valió aplausos y alabanzas en redes sociales, y que ahora le ganó un gran apoyo en las urnas.

   ¿QUÉ SIGNIFICA EL TRIUNFO DE MILEI?

   En el balotaje del pasado 19 de noviembre, el ultraliberal que contendió en los comicios como candidato de la organización La Libertad Avanza (LLA) se impuso por una desahogada diferencia de casi tres millones de votos al actual ministro de Economía del Ejecutivo de Alberto Fernández, Sergio Massa, quien fue el abanderado del gobernante frente peronista Unión por la Patria.

   Aunque en la primera vuelta el 22 de octubre este último había sido el más votado, Milei logró acaparar en la segunda el 55,7 por ciento del respaldo, frente a un 44,3 por ciento de su rival, una ventaja superior a la vaticinada por las encuestas.

   Independientemente de las evaluaciones que pueden hacerse sobre las causas del éxito de Milei y el descalabro del peronismo, el triunfo del economista representa la entronización de la extrema derecha en Argentina.

   Un análisis del diario español El País afirmó que esa nación se ha abrazado sin matices a la ultraderecha y se lanza hacia lo desconocido con un presidente que sigue los pasos de los gobiernos de Donald Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil, con quienes comparte puntos en común.

   “Hoy comienza la reconstrucción de Argentina, hoy comienza el fin de la decadencia. Se termina el modelo empobrecedor del Estado omnipresente. Hoy volvemos a abrazar las ideas de la libertad, las de nuestros padres fundadores”, puntualizó en su primera alocución tras los comicios el hombre de 53 años de edad que se define como libertario.

   Ante una multitud eufórica, el líder de LLA añadió en ese discurso que la situación del país es crítica y advirtió que “no hay lugar para el gradualismo, la tibieza, ni medias tintas”.

   “Si no avanzamos rápido nos dirigimos a la peor crisis de toda nuestra historia”, remarcó la figura cuya incursión en la política comenzó hace solo dos años, cuando fue elegido diputado nacional.

   El portal France 24 señaló que la victoria de Milei confirma un vuelco radical de la política nacional, que estuvo dominada por la centro-izquierda en las últimas dos décadas.

   “Tomando como guía las propuestas del próximo jefe de Estado, Argentina afronta un escenario no conocido en 40 años de democracia ininterrumpida, con polémicas posturas sobre sus principales bases sociales: la educación y la salud públicas y el consenso sobre los derechos humanos”, agregó el medio.

   De acuerdo con esa fuente, el libertario capitalizó la atención de una sociedad harta de la política tradicional tras fracasos consecutivos del peronismo y el macrismo (en referencia a Mauricio Macri, quien gobernó de 2015 a 2019), en un contexto de situación económica que empeora. Esa sociedad encontró en Milei un modelo alternativo e inexplorado de país.

   LAS PROPUESTAS Y DESAFÍOS DEL NUEVO PRESIDENTE

La plataforma electoral de LLA comprende tres etapas sucesivas que tardarían 35 años en implementarse completamente. Las propuestas incluyen un fuerte recorte del gasto público del Estado, disminución de los impuestos, la flexibilización laboral para la creación de empleos en el sector privado y una apertura al comercio internacional.

   Otras medidas estarían dirigidas a rebajar los fondos que se destinan a jubilaciones y pensiones; una reducción del número de ministerios de 18 a 8; la disminución paulatina de los planes sociales; reformas a los sistemas de salud, educación y seguridad; y el cierre del Banco Central.  

   Tales iniciativas abarcan, además, la desregulación de la tenencia de armas de fuego; la militarización de establecimientos penitenciarios; el freno a la interrupción voluntaria de los embarazos; el cierre o la privatización de empresas públicas; una ruptura con Brasil y China, los dos principales socios comerciales de Argentina; y una política exterior alineada con Estados Unidos e Israel.

   En declaraciones ofrecidas a la prensa al día siguiente de ganar el balotaje, el presidente electo dejó ver que comenzará su gobierno con una ola de privatizaciones que abarcará a la petrolera YPF, la empresa de energía Enarsa y el conglomerado de medios públicos.

   La inflación, que acumula más de 140 por ciento interanual, es uno de los retos más apremiantes del nuevo Ejecutivo para un periodo de cuatro años, a lo cual se unen otros indicadores negativos como un 40 por ciento de pobreza y altos niveles de informalidad laboral.

   Estefanía Pozzo, periodista especializada en Economía y Finanzas y editora en jefa del Buenos Aires Herald, subrayó a la cadena estadounidense CNN que Argentina tiene ante sí desafíos muy urgentes a corto y mediano plazo.

    “Fue un año con muy poca producción agropecuaria, muy pocos dólares en el Banco Central y eso le quita músculo al Gobierno para tomar decisiones sobre política económica”, sostuvo.

   Varios expertos señalan que uno de los mayores retos de Milei será la gobernabilidad, cuando carece de un buen respaldo que le permita adelantar su plan en el Congreso, donde el peronismo es la principal fuerza.

   Ello se debe a que su partido político solo tendrá siete de los 72 asientos del Senado y 38 de los 257 escaños de la Cámara de Diputados, por lo que podría verse obligado a negociar cada ley con los diversos grupos legislativos y a moderar muchas de sus propuestas.  

   A decir del diario español El Confidencial, es probable que Milei cuente con el apoyo de casi todos los diputados del partido PRO de Macri, por lo que, aun cuando el primero de ellos sea el mandatario, parte relevante del poder real acabará recayendo sobre el expresidente.

   Por otra parte, el politólogo argentino Sergio Berensztein declaró a BBC Mundo que la falta de experiencia de Milei en política y en tareas ejecutivas del sector público o privado plantea “un enigma respecto a su capacidad de tomar decisiones”.

   Asimismo, dicho portal británico mencionó que el jefe de Estado tendrá obstáculos prácticos para concretar dos de sus iniciativas más emblemáticas, la dolarización de la economía y la liquidación del Banco Central.

   Claudio Loser, exdirector del Fondo Monetario Internacional para América Latina, señaló a esa publicación que cualquier plan para dolarizar requerirá primero corregir la política fiscal y monetaria del país, reducir la inflación, estabilizar el sistema financiero y asegurar líneas de crédito para ganar confianza; en tanto él y otros especialistas dudan que el venidero mandatario pueda cerrar por completo la entidad bancaria.

   A los desafíos que tendrá por delante, la Agencia Francesa de Prensa suma la olla de presión social existente en una nación históricamente orgullosa de su amplia clase media y donde hay una arraigada cultura de ayudas sociales, con organizaciones y sindicatos poderosos.

   Iván Schuliaquer, politólogo de la Universidad Nacional de San Martín, explicó a esa organización periodística que su llegada a la Casa Rosada ocurrirá cuando ya se conformaron “un montón de colectivos anti-Milei”, en referencia a organizaciones de derechos humanos, feministas, LGBT, ambientalistas e incluso clubes de fútbol que lo consideran una amenaza para su propia subsistencia y para la democracia.

   Con esos y otros desafíos deberá lidiar el nuevo gobernante, quien ha dicho que el país precisa cambios drásticos, sin lugar para términos medios.

   En una sociedad marcada por la crisis económica y el hartazgo social, son muchas las personas que coinciden en la pertinencia de una transformación radical, pero los cuestionamientos giran en torno a si el terreno inexplorado que se abre con Milei traerá el tipo de cambio que la nación realmente necesita.

José Oscar Fuentes
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