El grupo Brics celebró los pasados 6 y 7 de julio en Río de Janeiro, Brasil, su XVII Cumbre, un hecho considerado de gran importancia para el bloque al reunir por primera vez a los 11 miembros plenos y a una amplia representación de países asociados e invitados.
De esa manera, la estructura integrada inicialmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y que sumó después a Irán, Arabia Saudita, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, se consolida como un actor central en la reconfiguración del orden mundial.
Según datos oficiales, los Brics representan cerca de la mitad de la población mundial, el 37 por ciento del Producto Interno Bruto global y más del 70 por ciento de las reservas conocidas de tierras raras.
Como si fuera poco, a lo anterior suman casi el 44 por ciento de la producción mundial de petróleo y el 36 por ciento del gas natural, para ostentar un peso económico y geopolítico que rivaliza con el G7 y otros mecanismos tradicionales.
COMPLEJO CONTEXTO
Bajo el lema “Fortalecimiento de la cooperación del Sur Global para una gobernanza más inclusiva y sostenible”, esta Cumbre aconteció en un contexto de alta tensión internacional, marcado por guerras comerciales, conflictos en Oriente Medio y Ucrania, y una creciente presión sobre el multilateralismo.
Aunque simbólicamente relevante, la ausencia física de los respectivos presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, no restó contundencia a las decisiones y consensos alcanzados en el encuentro, expresaron analistas políticos.
Por otra parte, medios de prensa divulgaron que uno de los grandes hitos de la cita fue la consolidación del Brics ampliado, en tanto se oficializó la incorporación de 10 naciones asociadas (Belarús, Bolivia, Kazajstán, Cuba, Nigeria, Malasia, Tailandia, Vietnam, Uganda y Uzbekistán) y la participación de Chile y Uruguay como invitadas.
Tal expansión, apuntaron varias fuentes, responde a la estrategia de fortalecer la voz del Sur Global y construir una arquitectura internacional más equitativa, aunque plantea el desafío de gestionar una mayor diversidad de intereses y prioridades dentro del grupo.
ACUERDOS Y DECLARACIONES
Con una declaración final de 126 puntos, la Cumbre reafirmó compromisos y acuerdos al estilo de la reforma del sistema multilateral, que exige cambios en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Abogó por la defensa de un multilateralismo inclusivo, democrático y representativo, orientado a la paz, el desarrollo y la participación social.
Reiteró el necesario impulso a una arquitectura financiera multipolar, equitativa y descentralizada, con avances en la desdolarización y la creación de sistemas de pago transfronterizos en monedas locales.
En ese sentido, sugirió el fortalecimiento del Nuevo Banco de Desarrollo, que incorporó a Colombia y Uzbekistán como nuevos miembros, y avances en el Acuerdo de Reservas de Contingencia, mediante mecanismos de gestión de riesgo y financiamiento en monedas locales.
Asimismo, recomendó la promoción de la Plataforma de Pagos Brics, alternativa al sistema Swift, para facilitar el comercio entre los miembros y fortalecer la soberanía financiera.
También incluyó la adopción de una “Declaración Marco sobre Finanzas Climáticas”, que apuesta por una transición energética justa, ordenada e inclusiva, y facilita el acceso a fondos verdes destinados a proyectos sostenibles en países en desarrollo.
Ratificó el compromiso con el Acuerdo de París sobre cambio climático y el liderazgo del bloque en la próxima COP 30 (Conferencia de las Partes) en Brasil, así como el apoyo al Fondo Bosques Tropicales para Siempre, propuesto por el gigante sudamericano con interés de inversión de China y Emiratos Árabes Unidos.
Vinculado a la cooperación en ciencia, tecnología e innovación, el encuentro se pronunció por el lanzamiento del Plan de Acción hasta 2030, que promueve proyectos conjuntos en inteligencia artificial, computación cuántica e industria 4.0.
Además, recomendó una iniciativa para movilizar recursos hacia la lucha contra enfermedades determinadas por condiciones de pobreza y desigualdad, y subrayó la importancia de la cooperación en salud pública.
Reconoció el poder transformador de la cultura, el intercambio académico y sindical, y la participación de la juventud como herramientas a favor del desarrollo sostenible y la paz.
CAMINO A LA CONSOLIDACIÓN
A juicio de expertos, el Brics reafirmó su importancia estratégica como alternativa al statu quo internacional, al apostar por un orden mundial más justo, multipolar y sostenible.
Indudablemente, los planes delineados en Brasil evidencian la voluntad de los países miembros de asumir un papel protagónico en la agenda global, defender los intereses del Sur Global y promover la cooperación en finanzas, energía, tecnología, salud y desarrollo social.
Sin embargo, alertan, el éxito del bloque dependerá de su capacidad para gestionar la diversidad interna, mantener la cohesión y traducir los acuerdos en resultados concretos.











