Dramática situación de migrantes en márgenes del río Bravo

Más de 10 mil migrantes, muchos de Haití, Centroamérica y otros países, cruzaron desde territorio de México hacia Estados Unidos por el río Bravo, donde acampan en situación desesperada.

El contingente está desparramado básicamente en la localidad Del Río, en el lado estadounidense perteneciente al estado de Texas, y pernoctan como pueden debajo del puente internacional que une a la ciudad de Acuña, en el estado mexicano de Coahuila, con una localidad de Houston, en la nación vecina.

Por esa zona el río Bravo tiene en estos momentos poco caudal y los migrantes lo pueden cruzar caminando, expresó un vecino de Acuña, quien aseguró que los migrantes están en una situación desesperada y nadie los atiende.

Muchos, añadió, tienen temor de represalias por parte de las tropas fronterizas estadounidenses, pero aun así no regresan a territorio mexicano, sino que acampan entre la maleza y las rocas en el otro lado.

Los migrantes llegaron a la pequeña urbe tras cruzar el río Bravo, primero una columna de dos mil personas y rápidamente llegaron a los 10 mil 500 según un conteo rudimentario, explicó Bruno Lozano, alcalde de la localidad limítrofe estadounidense.

Dijo que hay temores, pues se difunde el rumor de que el presidente Joe Biden planea una deportación a gran escala de esos irregulares y piensa que podrían usar la fuerza contra ellos, aunque lo peor es que los devuelvan a Haití y Centroamérica.

La esperanza de ellos, aseguró el alcalde, es que sean detenidos, pero no violentados ni regresados, y cumplir así con el expediente casi obligatorio que les exigen para iniciar los trámites migratorios y lograr un permiso de estadía en territorio estadounidense, sin esperar en la margen mexicana del río.

Lozano afirmó que esperan miles de llegadas más, por eso declaró el estado de emergencia en la localidad y cerró el puente internacional al tráfico.

Confirmó que hay mujeres que dan a luz, personas que se desmayan por las altas temperaturas y otras que son un poco agresivas por la situación que están, y eso es normal después de todos estos días de calor.