Calor extremo sofoca a Europa Occidental

Portugal, España y Francia, con temperaturas de alrededor de 46 grados Celsius (°C), y Reino Unido, donde los modelos de pronósticos alertan sobre un posible nuevo récord, sufren de una canícula extraordinaria.

De acuerdo con un comunicado de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), debido a esta causa, los incendios forestales devastan grandes extensiones de tierra y solo en la región de Gironda, en territorio galo, más de 13 mil hectáreas de tierra se incendiaron en los últimos  días.

Se espera que la ola de calor en el oeste de Francia alcance su punto máximo con temperaturas superiores a los 40 grados Celsius, mientras 66 de los 96 departamentos tienen emitidos de algún tipo de alerta ante la situación.

En la vecina España, continuó el reporte, los bomberos luchan contra una serie de incendios después de días de registros inusualmente altos en los termómetros que alcanzaron los 45,7°C.

Según la fuente, que cita un estudio publicado en la revista Nature Geoscience, una investigación de modelado reciente reveló cómo la expansión de un sistema de alta presión sobre el Atlántico, el Alto de las Azores, provoca las condiciones más secas en la Península Ibérica en los últimos mil años.

Asimismo, el área de alta presión que actualmente se encuentra sobre el Reino Unido se moverá progresivamente hacia el este a través del centro-norte de Europa, y llegará a los Balcanes del Norte a mediados de la próxima semana.

Esto, vaticinó, dará lugar a altas temperaturas en parte de Europa occidental y central.

En medio de este escenario, por primera vez se pronostican temperaturas de 40 °C en el Reino Unido y la Met Office emitió su primera advertencia roja por calor excepcional.

Se espera que un este afecte a una gran parte de Inglaterra a principios de esta semana, con registros que probablemente superen los 30 °C en algunos lugares y quizás incluso alcancen los 40 °C.

Aunque las conexiones exactas siguen abiertas a la discusión científica, acotó la OMM, existe una creciente evidencia de que algunos aspectos de la dinámica atmosférica relacionada con el calentamiento del Ártico inducido por el hombre, a veces mejoran las condiciones asociadas con las perturbaciones persistentes en la corriente del chorro polar y provoca períodos prolongados de verano en el hemisferio norte.