Ecuador. Presidente declara tercer estado de excepción focalizado

   El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el tercer estado de excepción focalizado en siete provincias del país, pese a negativas anteriores de la Corte Constitucional (CC).

   Con el nuevo decreto ejecutivo se pretende mantener a los militares en las calles de las demarcaciones más violentas de esta nación sudamericana como Guayas, Los Ríos, Manabí, Orellana, Santa Elena, El Oro y el cantón Camilo Ponce Enríquez, en Azuay.

    Según un comunicado de la Presidencia, esta vez la disposición del mandatario cuenta con el respaldo de la Asociación Mundial de Juristas (WJA).

    El documento precisó que la WJA es una entidad no gubernamental de la sociedad civil, con estatus consultivo especial en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.

    Aunque el decreto entró en vigencia inmediatamente, su permanencia dependerá del análisis de la Corte, que deberá pronunciarse en los próximos días.

    El pasado 14 de junio, la CC declaró inconstitucional el estado de excepción focalizado en siete provincias del país, decretado por Noboa el pasado 22 de mayo.

    De acuerdo con la Corte, los argumentos mencionados en el documento «no configuran específicamente la causal de conflicto armado interno, que en esta ocasión, fue la única convocada por el mandatario».

    La CC señaló que por sus implicaciones jurídicas ha establecido que para configurar la causal de conflicto armado interno se deben considerar dos parámetros que muestren la situación de violencia por la que atraviesa el país en la actualidad.

    No obstante, la institución aclaró que la constatación de que la declaratoria del estado de excepción no cumple los requisitos previstos en la Constitución no implica un desconocimiento de los graves hechos de violencia y de las complejas circunstancias.

    A pesar de la presencia militar en las calles, el número de muertes violentas, extorsiones y otros delitos siguen al alza, mientras crecen las preocupaciones por el exceso en el uso de la fuerza en el combate a los grupos criminales.