Cambia mando policial de Ecuador mientras aumenta inseguridad

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, nombró un nuevo comandante general de la Policía Nacional, en reemplazo de Tannya Varela, primera mujer en ocupar esa posición en este país sudamericano.

El general Carlos Cabrera será la nueva máxima autoridad y asumió el puesto en medio de una ola de inseguridad en casi todo el país que ha cobrado al menos 180 vidas desde inicios de este año.

«El general Carlos Cabrera es comandante general de la Policía de Ecuador. Cuenta con todo el respaldo de este gobierno para garantizar la seguridad a los ciudadanos», anunció el mandatario.

En su cuenta en Twitter, el jefe de Estado agradeció a Varela por la labor desempeñada.

Asimismo, Lasso anunció que reforzará la seguridad ciudadana en la ciudad de Guayaquil, la más violenta del país, con la presencia de mil 100 agentes del orden adicionales.

Igualmente dispuso el despliegue de miembros de las Fuerzas Armadas en las calles de esa urbe costera, donde solo el viernes último hubo 10 muertos y 15 heridos.

Según el ejecutivo, la inseguridad en Ecuador se debe en parte a la lucha contra el narcotráfico, que ha golpeado fuerte a grupos delincuenciales.

En ese sentido, el presidente indicó que los militares refuercen el control fronterizo para evitar el ingreso de drogas desde el norte o de armas desde el sur.

Igualmente el gobierno destinará nueve millones de dólares para equipar a la Policía en Guayaquil.

En ese contexto, el viceministro del Interior Max Campos será el encargado de coordinar las labores que se realicen en territorio guayaquileño para garantizar la tranquilidad ciudadana.

A propósito de las disposiciones, Lasso adelantó que presentará a la Asamblea Nacional un proyecto de ley sobre la regulación del uso de la fuerza y reformas a varios cuerpos legales para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana y la lucha contra el crimen transnacional.

La normativa busca autorizar el uso progresivo de la fuerza con respaldo a los policías y militares.

El ejecutivo también propone modificar la Ley de Seguridad Pública y del Estado con el fin de mejorar la cooperación entre ambas instancias sin necesidad de esperar a la declaratoria de estados de excepción.