ONU insiste en necesidad de diálogo inclusivo en Myanmar

El secretario general de la ONU, António Guterres, insistió en la necesidad de establecer un diálogo inclusivo en Myanmar para abordar los problemas y la crisis humanitaria que atraviesa ese país.

Según destacó el titular por medio de un comunicado, es «de vital importancia que las Naciones Unidas y sus socios sigan prestando sus servicios sobre el terreno”.

Cualquier solución debe proceder de la participación directa y la escucha atenta de todos los afectados por la crisis actual, hay que escuchar y amplificar las voces de ese pueblo, dijo Guterres en la declaración emitida la víspera.

El primero de febrero se cumplió el primer aniversario del golpe militar en Myanmar, que acabó con la detención de la consejera de Estado Aung San Suu Ky y la disolución del gobierno civil.

En ese contexto, Guterres se solidarizó con el pueblo de ese territorio y sus aspiraciones democráticas de una sociedad inclusiva y la protección de todas las comunidades, incluida la minoría rohingya.

Las fuerzas armadas y todas las partes interesadas deben respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales, el pueblo de Myanmar necesita ver resultados concretos, recalcó el diplomático portugués.

El secretario general expuso las múltiples crisis que enfrenta el país y que provocaron un incremento de la violencia, las violaciones de los derechos humanos, el aumento de la pobreza y la indiferencia del régimen militar ante el empeoramiento de las condiciones humanitarias.

Guterres destacó el compromiso de su enviada especial, Noeleen Heyzer, con todas las partes interesadas para apoyar un nuevo proceso liderado por los propios habitantes de Myanmar.

Ella seguirá promoviendo la adopción de medidas urgentes, como el fortalecimiento de la cooperación entre la ONU y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) para atender las necesidades desesperadas de ese pueblo, indicó.

Heyzer también pidió un diálogo inclusivo para abordar la crisis en Myanmar, agudizada tras el golpe de Estado de hace un año con enfrentamientos en las calles de las ciudades y choques armados de las tropas gubernamentales con ejércitos de minorías étnicas y milicias en el interior del país.

Ese conflicto causó discordia dentro de la Asean sobre cómo tratarlo, pues algunos miembros del bloque quieren marginar a esa nación de los encuentros regionales y otros apuestan por un acercamiento.