Chamamé argentino declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad

Buenos Aires, 16 dic. Argentina, en especial la provincia de Corrientes, celebra hoy por todo lo alto al chamamé que, como el tango, ingresó a la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

La tradicional música y baile comunes de Corrientes, que de generación en generación ha llenado de alegría celebraciones comunitarias, familiares, religiosas y festivas, es parte arraigada de las expresiones culturales de este país.

En su lista de patrimonio inmaterial el país también presume del tango (declarado en 2009) o los famosos fileteados porteños (2015).

Tras la propuesta enviada por el Gobierno, finalmente hoy en París el chamamé fue declarado por la Unesco como nuevo Patrimonio de la Humanidad en una ceremonia seguida en vivo desde este lado del cono sur.

Sus habitantes estallaron de júbilo al conocer que ese ritmo folclórico se convirtió en la tercera tradición inmaterial de la Unesco que ostenta desde ahora Argentina.

Según cuenta la historia, el tradicional estilo de música y danza nacido en Corrientes y en el nordeste argentino en el siglo XVI, se ha mantenido a lo largo de todos estos años y tiene un origen guaraní.

Con un día nacional para celebrarlo, consagrado por ley estadual, el sonido peculiar del chamamé, con el infaltable acordeón tan identitario de esta zona del sur, también se cultiva en otras naciones cercanas como Paraguay, el noroeste de Uruguay, el sur de Brasil y la patagonia chilena.

‘Para todos los que amamos el chamamé, hoy es un día de celebración’, expresó el ministro de Cultura Tristán Bauer, quien felicitó en particular a los correntinos.

Al agradecer a la Unesco la inscripción en su lista, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, subrayó por su parte que permitirá al mundo poder disfrutarlo.

‘Nacida en nuestra querida provincia de Corrientes, ahora se puede proyectar al mundo para poder ser disfrutado’, dijo.

‘Que el chamamé haya sido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad es algo hermoso (…) e importante para la Argentina; es un regalo, maravilloso’, explicó el destacado músico Chango Spasiuk.