Panamá y EEUU analizarán crisis migratoria regional

El gobierno de Panamá analiza con autoridades de Estados Unidos lo relacionado a la actual crisis migratoria, que tiene como destino esta última nación, informó la Cancillería istmeña.

La directora de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores (MIRE), Isbeth Quiel, aseguró que la visita de una delegación de alto nivel fue acordada con el secretario estadounidense de Estado, Antony Blinken, y responde al llamado hecho en la Asamblea General de las Naciones Unidas por el presidente Laurentino Cortizo para enfrentar el flujo irregular.

Quiel hizo el anuncio en la grabación del programa Radar del canal local TVN, según el medio, el cual recordó las palabras del mandatario istmeño en la ONU, cuando pidió a la comunidad internacional hacer un urgente esfuerzo conjunto para evitar una crisis humanitaria regional de grandes proporciones.

En una entrevista con esa televisora, la directora del Servicio Nacional de Migración (SNM), Samira Gozaine, afirmó que hasta la fecha 88 mil 514 migrantes entraron por la frontera con Colombia de forma irregular.

Al respecto, precisó que la cifra cuadriplica las anteriores llegadas anuales e insistió en crear una responsabilidad compartida con las demás naciones del área.

Aseguró que Panamá gastó hasta el momento 20 millones de dólares en la atención a ese flujo, cuyo pronóstico es que al finalizar este año hayan transitado 150 mil personas por el territorio nacional, en su intención de llegar a Estados Unidos.

Gozaine dijo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos impuso en 2010 a Panamá medidas cautelares que impiden ‘algún tipo de expulsión o retorno que no sea voluntario de estas personas hacia su país de origen’.

En particular sobre los haitianos, quienes representan el 70 por ciento de los arribos en 2021, explicó que provienen de Brasil y Chile, a donde emigraron hasta cinco años antes, y que la actual situación económica adversa los obligó a buscar otros lugares para reasentarse. Reconoció que junto a la Organización Internacional para las Migraciones intentaron hacer un plan de retorno voluntario a Haití y de acogida en aquel país.

Incluso, el Gobierno de Panamá acordó que les entregaría dinero para que reiniciaran la estancia en su patria, pero ellos no quisieron regresar, porque perdieron toda conexión con su terruño de nacimiento, acotó Gozaine.