Organizaciones sociales y de derechos humanos en Canadá condenan represión en Colombia

Diversas organizaciones de latinoamericanos residentes en Canadá, así como expertos en política exterior y disímiles entidades coincidieron en condenar en los últimos días las acciones represivas del gobierno de Colombia contra las protestas que tienen lugar en ese país desde el 28 de abril pasado.

Grupos de inmigrantes colombianos protagonizaron un tuitazo internacional con la etiqueta #ElMundoConcolombia, como parte de la Red Global contra la brutalidad policial en esa nación suramericana que ya provocó más de 40 muertos y 1.500 heridos.

Los participantes exigieron el cese de las acciones criminales de las fuerzas del estado colombiano, bajo la dirección del presidente Iván Duque.

Activistas solidarios con Colombia también realizaron el fin de semana un velatón en la ciudad de Toronto, provincia de Ontario, bajo la consigna Canadá sigue apoyando a Colombia, nos duele el país’, evento durante el cual centenares de participantes expresaron su apoyo solidario al pueblo de esa nación.

Colombianos residentes en Canadá pidieron el fin de semana en una carta pública al primer ministro Justin Trudeau que condene la represión del gobierno de Iván Duque contra las protestas populares.

En la misiva dirigida también al ministro canadiense de Relaciones Exteriores, Marc Garneau, los activistas denunciaron las acciones de fuerza contra los manifestantes por parte de los militares y la policía colombiana.

El texto recuerda que el 28 de abril miles de colombianos, incluidos estudiantes, maestros, agricultores y comunidades indígenas, salieron a las calles para protestar por una reforma fiscal que supondría un aumento de impuestos de hasta un 19 por ciento en los alimentos de uso diario.

La misiva, distribuida por organizaciones de colombianos residentes en Canadá para que la ciudadanía se sume a esta petición, recuerda a Trudeau que este país tiene una sólida relación comercial y financiera con Colombia que asciende a cientos de millones de dólares anuales y este año ambas naciones celebran el décimo aniversario de su acuerdo de libre comercio. Colombia se ha convertido en unos de los principales destinatarios de inversión canadiense en América Latina y el Caribe.

Añade el texto que los colombianos en Canadá contribuyen con todos los aspectos de la vida y la cultura canadienses ‘y están presenciando cómo sus amigos y familiares son asesinados por defender sus derechos’.

Sobre esta situación, el canciller canadiense, Marc Garneau, emitió una declaración el domingo por la noche en la que condenó la violencia y reprendió el “uso desproporcionado de la fuerza” por parte de las unidades policiales, así como supuestos actos de vandalismo de los manifestantes.

Sin embargo, Bianca Mugyenyi, directora del Instituto Canadiense de Política Exterior (CFPI) estima que esto no es suficiente, y señaló que “nos gustaría ver críticas más fuertes a la violencia de las fuerzas de seguridad y la responsabilidad del gobierno al respecto”.

Mugyenyi dijo que las autoridades de Ottawa reaccionaron “a regañadientes” ante el deterioro de la situación en Colombia, solo después de que las acciones de apoyo a las protestas se extendieran por todo Canadá,

La directora de la CFPI también señaló informes sobre vehículos blindados de fabricación canadiense que fueron empleados por las fuerzas de seguridad colombianas durante la represión, y dijo que el gobierno de Trudeau debe investigar las acusaciones.

En 2014, el ejército colombiano adquirió 24 vehículos blindados ligeros (LAV) fabricados en London, Ontario, y más tarde en el año INKAS Armored Vehicles Manufacturing, con sede en Toronto, anunció que firmó un acuerdo para suministrar a la Policía Nacional de Colombia sus vehículos blindados Huron.

La Canadian Latin America Alliance (CLAA), en un comunicado también pidió al primer ministro Trudeau que sea más fuerte en su condena al gobierno colombiano, y exigió una mayor responsabilidad de Ottawa en medio de los crecientes vínculos económicos entre los dos países.

La CLAA instó a las autoridades canadienses a presionar a Bogotá para que disuelva el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), investigue a los agentes de seguridad del estado que se cree son responsables de la violencia y comience las negociaciones con el Comité Nacional de Huelga.

El paro nacional en Colombia comenzó el pasado 28 de abril contra una propuesta de reforma tributaria presentada por el gobierno de Iván Duque que aumentaría los impuestos a los trabajadores de la clase media y los más pobres.

Aunque el mandatario dio la orden de retirar dicho proyecto, las movilizaciones continúan en el país con un nuevo pliego de peticiones en el cual sobresale el respeto al derecho a la vida, a la paz, y el rechazo a la violencia estatal, entre otros.