Primarias chilenas: ganadores y perdedores

   Pobre asistencia ciudadana, buen papel de aspirantes independientes y críticas a la organización del evento, dejaron las elecciones primarias para escoger candidatos a alcaldes en 60 comunas y a gobernadores en dos regiones de Chile.

   La jornada del 9 de junio se caracterizó por el escaso interés de la población en asistir a las mesas receptoras de votos, donde sufragó apenas el 6,19 por ciento de los cuatro millones 844 mil 660 ciudadanos convocados.

    Significa esto que la gran mayoría decidió permanecer en casa o dedicarse a otras actividades, lo cual no debe pasar desapercibido para las autoridades y los dirigentes de los partidos políticos.

    A criterio de la fundadora del instituto de estudios Latinobarómetro, Marta Lagos, es inconcebible que en las comunas de La Florida y Puente Alto, las dos más grandes del país, con 300 mil y 360 mil votantes, respectivamente, los candidatos resultaran escogidos con dos mil 500 o cinco mil papeletas.

    En la consulta participaron dos grandes coaliciones: una la denominada Chile Vamos, formada por las agrupaciones conservadoras Renovación Nacional, Unión Demócrata Independiente y Evopoli, más 30 candidatos independientes.

    La otra, llamada Contigo Chile Mejor, la integraron la Democracia Cristiana, los partidos Por la Democracia, Socialista, Comunista, Radical, Liberal, Revolución Democrática, Federación Regionalista Verde Social, Convergencia Social, Acción Humanista y Comunes, junto a 40 aspirantes que no pertenecían a ninguno de ellos.

    Fuera de las alianzas compitió el Partido Social Cristiano, con dos candidatos.

    Cuando se analizan los datos oficiales publicados por el Servicio Electoral (Servel), llama poderosamente la atención que en ambos grandes bloques, los independientes obtuvieron muchos más votos que los candidatos de los partidos políticos.

   Tras el cierre de las primarias quedó preparado el escenario para la gran cita del 27 de octubre próximo, cuando se realizarán las elecciones municipales, así como para gobernadores, consejeros regionales y concejales en todo el país.

Esas votaciones definirán el mapa político nacional, pero también servirán para tener una referencia, o reflejo aproximado, acerca del eventual comportamiento de la población en las presidenciales y legislativas de 2025.