Derechos de los inmigrantes: Un tema pendiente en la agenda global

En el año 2000 la Asamblea General de Naciones Unidas, ante el aumento de los flujos migratorios en el mundo, proclamó el 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante.

Diez años atrás, en ese mismo día en 1990, la Asamblea ya había adoptado la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.

Los Estados Miembros de la ONU, así como organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, celebran este Día Internacional difundiendo información sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de los inmigrantes, el resultado de sus experiencias y nuevas medidas que pueden implementarse para protegerlos.

La propia organización destaca que estas personas desempeñan un papel capital en la economía mundial por lo que la idea de que entorpecen los flujos económicos y presuponen una carga para los gobiernos es completamente errónea.

Los estudios demuestran que los inmigrantes aportan desarrollo e innovación, tanto a sus países de origen como a los países de destino.

La mayoría de los países occidentales se encuentran además estancados demográficamente debido al envejecimiento de la población y las bajas tasas de natalidad.

Para impulsar y mantener el crecimiento económico las llamadas naciones del Primer mundo tendrán que contar con los inmigrantes. Por lo tanto, apoyar una migración segura y ordenada es también apostar por el bien común de los países desarrollados.

 Urge entonces proyectos gubernamentales más comprometidos con los derechos de los inmigrantes como parte fundamental de la sociedad y ejes impulsores del desarrollo. Canadá aún tiene un importante camino que recorrer en este aspecto el cual vuelve a la palestra pública como un tema impostergable.