Según el parlamentario Trottier, México “no cumple”
aún los requisitos para eliminar los visados

 

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Nota del editor: Repasando lo que hemos incluido en la versión impresa sobre el tema electoral, he aquí una nota sobre un foro en septiembre pasado el que se debatió la política canadiense en relación a Latinoamérica.

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Además de Bernard Trottier (podium) Tanya De Mello, candidata del NDP por el distrito de Etobicoke – Centre y John McCallum, parlamentario Liberal por Markham – Thornhill también estuvieron presentes en el evento.

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Lo dijo el propio secretario del ministro de Asuntos Exteriores, Bernard Trottier: el gobierno de Canadá considera que México “no cumple” los requisitos socio-económicos para eliminar el visado a sus ciudadanos.
Las declaraciones de Trottier, que es aspirante a la reelección como parlamentario, fueron hecha este miércoles durante un acto en Toronto con otros dos candidatos a las elecciones generales del 19 de octubre.
En la actividad organizada por el Consejo Canadiense para las Américas (CCA), Trottier, el paralmentario Conservador, dijo que considerando “el criterio objetivo de Canadá para países que no requieren visado, México no es uno de esos países en estos momentos”.
“Esperamos que lo sea en el futuro, como lo es Chile, pero no cumple esos criterios. Están basados en factores socio-económicos. Como todos saben, hay muchos problemas con la criminalidad en muchas partes de México. Y por esas razones, el visado sigue…”, añadió el diputado conservador.
Este foro, el primero que se recuerde que se haya hecho para debatir sobre la política exterior canadiense en relación a Latinoamérica, fue convocado por el Cionsejo Canadiense para las Américas. Aparte de Trottier estuvieron Tanya De Mello, candidata del NDP por el distrito de Etobicoke – Centre y
John McCallum, parlamentario Liberal por Markham – Thornhill.
Los políticos abordaron muy superficialmente temas como las relaciones canadienses con Cuba; el papel del país en países con inestabilidad política o donde “hay riesgos para la democracia” como Venezuela.
El tema más mencionado fue el de los tratados de libre comercio, en los cuales hay acuerdo entre liberales y conservadores pero en el que el NDP habla de la necesidad de considerar aspectos sociales, de derechos humanos y de apoyo al desarrollo.
No hubo escaramuzas pues el foro discurrió en un tono curiosamente muy amable. Mc Callum reconoció asentir con buena parte de las propuestas del NDP y aceptó también tener coincidencias con Trottier. Sin embargo atacó al partido de gobierno diciendo que “parecen creer que hay un falso refugiado o un terrorista en cualquier parte” en referencia al sistema actual de aceptación de refugio.
De Mello hubo de rectificar, ante solicitud de McCallum, luego de decir que si se criticaba la democracia de Venezuela se podría decir lo mismo de la canadiense.
Aparente contradicción
sobre exigencia de visa
Las palabras de Trottier, que integra el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, contradicen las declaraciones públicas realizadas por otros representantes del Gobierno del primer ministro canadiense, Stephen Harper, que en 2009 impuso de forma imprevista el visado de entrada a los ciudadanos mexicanos.
El requisito de visado, que ha reducido de forma dramática las visitas en Canadá de ciudadanos mexicanos, tanto por motivos turísticos como de negocios, ha sido un escollo diplomático entre los dos países.
Las autoridades mexicanas han intentado desde hace años convencer a Harper de la necesidad de eliminar el visado a sus ciudadanos, pero el mandatario canadiense se ha negado a hacerlo.Cuando en 2009, el Gobierno canadiense impuso el visado, Harper justificó la medida porque en 2008 más de 9.400 mexicanos solicitaron refugio en Canadá.Sin embargo, el Gobierno de Harper añadió que la medida era temporal y que el problema no era México, sino las “generosas” leyes de refugio en vigor en Canadá.Desde entonces, las autoridades canadienses han cambiado las leyes de refugio y han incluido a México en la lista de “países seguros”, lo que dificulta la aceptación de solicitudes de asilo procedentes del país latinoamericano, a la vez que agiliza el proceso.
Con estos cambios, en 2013, las solicitudes de asilo se redujeron un 70 %, según datos oficiales.A pesar de ello, el Ejecutivo canadiense se ha negado a eliminar el requerimiento.Trottier señaló que, gracias a los visados para mexicanos, el Gobierno canadiense se ha ahorrado 500 millones de dólares al año, el coste del procesamiento de las peticiones de asilo.
Pero Trottier dijo sin emabrgo que, aunque México no cumple los requisitos para eliminar los visados, es un país lo suficientemente seguro como para que no estén justificadas las peticiones de refugio procedentes de este país.
En el mismo acto, el antiguo ministro de Defensa de Canadá y paralmentario del Partido Liberal John McCallum dijo que la cancelación de la cumbre es una prueba de las malas relaciones de Harper con los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Barack Obama. McCallum añadió que, si el Partido Liberal gana las elecciones del 19 de octubre, eliminará rápidamente los requisitos de visado para México.
En términos similares se expresó la representante del socialdemócrata Nuevo Partido Democrático (NPD), Tanya DeMello, partido al que la mayoría de las encuestas sitúan en primer lugar en preferencia de voto, por delante de liberales y conservadores.
DeMello señaló que un Gobierno del NPD eliminaría el visado y repararía las relaciones con el continente americano, que, en su opinión, se han dañado durante los pasados nueve años de Gobierno conservador. Con información de EFE.