Fútbol y protestas con nombres de mujer

Por: Luisa Lane

El 8º Campeonato Mundial de Fútbol Femenino que acaba de concluir en Francia con el triunfo categórico de EEUU contra Holanda por 3 a 0 e Inglaterra y Suecia ubicándose en 3er y 4º lugar respectivamente, marcará un antes y un después no sólo en lo que tiene que ver con la participación de las mujeres en el fútbol profesional, sino también en el modo en que el deporte femenino es tratado por los medios de prensa y por las distintas asociaciones deportivas de cada país.

Según palabras de Gianni Infantino, presidente de la FIFA , el certamen que este año tuvo a Lyon como sede principal, convocó a más de mil millones de espectadores en todo el mundo y la asistencia a los diferentes estadios que albergaron los encuentros ha sido superior al 74%, con entradas que, en los encuentros principales promediaron los U$S 80. Y eso, (aclaramos nosotros) a pesar de que debido a la proverbial cortedad de miras de la burocracia del fútbol, se había hecho coincidir la final con la final de la Copa América).

La FIFA ante el inocultable éxito de este certamen, ha autorizado ya un aumento del 100% en el dinero destinado a los premios de los equipos participantes y se prevé, para la próxima cita en 2023, elevar a 1.000 millones de dólares la inversión destinada a la promoción del fútbol femenino en aquellos lugares en donde todavía necesita de incentivos para desarrollarse.

Estos cambios de perspectiva en una organización como la FIFA, que hace mucho tiempo dejó de ser la entidad organizadora de campeonatos internacionales de fútbol para transformarse en una empresa multinacional todopoderosa, tiránica y nada transparente a la hora de tomar decisiones y repartir sus fabulosas ganancias, indica con claridad dos cosas. La primera, que finalmente las mujeres han pasado a tener en el fútbol una trascendencia que hasta ahora les era negada, con jugadoras virtuosas, entrenadoras capaces, un juego de equipo elaborado e inteligente y un público que sabe apreciar lo bueno cuando lo ve.

La segunda tiene que ver con otra faceta interesante de este campeonato. Las mujeres no sólo juegan un fútbol excepcional sino que además, a diferencia de lo que ocurre con la mayor parte de los jugadores de fútbol masculino, han demostrado no temerle a la FIFA y saber organizarse y protestar por la desigualdad con la que se retribuye su actividad. Como dijo Megan Rapinoe, la capitana, goleadora y lider indiscutida de la Selección de EEUU el día antes de jugarse la gran final: nostras no sentimos por la FIFA el mismo respeto que sienten los hombres y hoy sabemos qué hacer para ser escuchadas. Levantar la voz”.

El torneo había comenzado ya con una inesperada pero contundente protesta. Ada Hegerberg, actual balón de Oro en Europa y una de las mejores jugadoras a nivel internacional, había anunciado ya dos años atrás que se negaría a participar en si no se equiparaban las condiciones con las que compiten las mujeres con las de los hombres en términos de infraestructura, planificación y alojamiento y dado que sus reclamos no habían sido escuchados, cumplió con su anuncio.

Algunos días después Marta, la brasileña que a sus 33 años es la máxima goleadora en la historia de fútbol femenino, hizo un llamado a las nuevas generaciones de futbolistas: “nosotras no estaremos siempre y las que deberán llevar nuestra antorcha son las más jóvenes. El fútbol femenino dependerá de ustedes para alcanzar la dignidad que merce, valórenlo!”

Durante el certamen, además, el público fue conociendo poco a poco las historias de vida de las jugadoras más destacadas. Por ejemplo, tras el penal atajado por la golera argentina Vanina Correa frente a …., se le hicieron notas en las que se la veía trabajando, como lo hace habitualmente, como cajera de un supermercado.

Y el broche de Oro lo dio el público norteamericano, que tras la finalización de la final de su equipo frente a Holanda, saludó a sus jugadoras al grito de “Equal Pay”.

En síntesis… las cosas han cambiado… Por dar sólo un ejemplo: según Eleonora Giovio, corresponsal del diario español El País, mientras que para cubrir la participación de la selección española en 2015 se habían trasladado a Canadá cuatro medios de comunicación, este años, a Francia concurrieron 22.

Queda por ver todavía lo que ocurrirá si el Presidente Trump invita a las integrantes de la selección estadounidense a la Casa Blanca porque varias de ellas han adelantado que no irán en protesta por los ataques de la administración republicana en contra de los derechos de las mujeres y las minorías. Contrasta esa actitud con los integrantes de la selección brasileña de fútbol fotografiándose felices junto a Jair Bolsonaro… Tienen derecho, por supuesto, pero vale notar que de las mujeres, hay bastante que aprender…

Lois es una conocida reportera que fue capaz de desempeñar tareas típicamente masculinas en una época en la que las mujeres aún estaban limitadas a la esfera doméstica y totalmente apartadas de la esfera pública. Y si bien se trata obviamente de un pseudónimo utilizado por alguien que no desea ser reconocido/a, en Correo estamos orgullosos de sus colaboraciones.