Lila Downs: hablar en México de los estudiantes desaparecidos “es ya tabú”

No le dicen “te voy a matar”, pero Lila Downs vive “presión” por recordar con su música a los 43 estudiantes “desaparecidos” en México. “Sufro censura”, asegura la cantante, que dedica en su último disco, “Balas y chocolate”, una canción a esos muchachos y a todos los “muertitos” que andan “penando”.

 

“Hablar en México de los 43 estudiantes es ya tabú. Si lo haces, eres alguien anarquista. Hay un grupo de extremistas, de fanáticos a los que en realidad está pagando el Gobierno, que dan el mensaje: ‘no queremos saber de esto'”, explicó en una entrevista con Efe la artista, nacida en Heroica (Oaxaca), hace “cuarentaytantos”.

 

El disco, octavo de una carrera que comenzó hace 20 años con la lucha por los derechos civiles y contra la violencia como “mantra”, está dedicado a todos los fallecidos en su país “que aún andan penando… porque no descansan en paz” y porque “la violencia, la impunidad y el miedo rigen sus muertes”.

 

“¿Quién entiende a la muerte?. La tememos, pero en México le cantamos. Por eso alzamos nuestros altares de difuntos -como el que han montado detrás de ella para la presentación de este disco-, para atenderles y llamarles cada 1 y 2 de noviembre. Se llama a la muerte pero con mucha delicadeza, para que vengan alegres”, asegura mientras entona “Son de difuntos”.

 

Tiene una relación con ella tan especial como todos los mexicanos pero a la terrible experiencia de ver morir a su padre con 16 años, algo que la convirtió “en un zombi sin conciencia”, se unió hace dos la amenaza de perder a su marido, el también músico Paul Cohen, diagnosticado de una “cardiomiopatía dilatada”.

 

“Eso significa que tiene el corazón muy grande. Es que es un hombre muy ‘querendón'”, bromea la artista.