Resultados que marcan los caminos a seguir: diálogo, reformas y acuerdos

La siguiente nota corresponde a lo que en nuestra edición en papel ha sido la Ficha nº 15, una serie de materiales gráficos orientados a hacer posible una mayor comprensión delsistema electoral canadiense entre los jóvenes y preparada por el programa Cuéntame.2.

En estos dos gráficos se puede apreciar el resultado de las elecciones federales del 21 de octubre tal como es bajo el actual sistema electoral (FPTP) y cómo podría haber sido bajo un sitema de Representación Proporcional.
Vimos en las fichas anteriores que el sistema mejora marcadamente los resultados del partido que ocupa el primer lugar, altera en más o en menos pero levemente los del segundo, y es notablemente injusto con los partidos que ocupan los siguientes lugares, hasta hacerlos casi desaparecer.
En esta oportunidad, en la que los partidos Liberal y Conservador tuvieron resultados similares pero bajos, ocurrió una distorsión diferente a la habitual. Se vieron beneficiados el partido que ocupó el segundo lugar y en menor medida el Bloc Qubecois. En tanto, se perjudicaron levemente quienes ocuparon el primer lugar, y notablemente, los verdes y el NDP.
Se trata de una situación paradójica en la que quien triunfó, si no busca las alianzas adecuadas, en lugar de haberse fortalecido, se habrá fragilizado.
El mapa resultante de las elecciones federales muestra una polarización real pero engañosa ya que es fruto del llamado “voto estratégico”.
En un escenario de paridad entre los partidos Conservador y Liberal, los conservadores seguramente recibieron algunos votos que estaban aún más a su derecha, aunque ese porcentaje no ha sido demasiado significativo y de todos modos, esos votos, de simpatizantes del PP de Bernier, ya eran votantes conservadores antes del cisma. Fue un voto estratégico de “suma 0”.
Mientras tanto, donde más se evidencian las distorsiones que causa el voto estratégico cuando se suma al FPTP, es en la “desaparición” del NDP, el Partido Conservador y el Partido Verde en Toronto.
Allí, posibles simpatizantes del NDP y del Partido Verde, preocupados por evitar un triunfo conservador, votaron al partido Liberal para dejar al PC fuera de juego, pero pagando el costo de perjudicar a sus propios partidos.