2019 – El año en que vivimos sin frivolidad (2)

AOC: la que nadie esperaba, la que aún tratan de entender

Hace apenas un año, el 3 de enero de 2019 Alexandria Ocasio-Cortez, con apenas 29 años, se transformaba en la mujer más joven que se haya sentado en el Congreso de los Estados Unidos en toda su historia. Desde su nominación tras haber derrotado a Joe Crowley, una de las figuras de mayor peso y tradición dentro de su partido (hombre, blanco, anglosajón y viejo, es decir duro de pelar), se sospechó que aquella mesera latina de origen dominicano, inteligente, locuaz y fuerte, daría
que hablar.

Aún no había terminado de acomodar sus cosas en su nuevo lugar de trabajo, y en un momento en que todas las miradas estaban sobre ella dispuestas a detectar el mínimo error, se la vio desmarcarse de todos sus colegas y unirse a una protesta de activistas por el clima… ¡dentro de la oficina de la speaker demócrata Nancy Pelosi!, que, por supuesto, nunca imaginó que algo así pudiera sucederle ni ser posible.

En ese momento, todos comenzaron a tener claro que AOC no estaba dispuesta a guardar silencio frente a los mayores ni a aceptar sin más lo que se le indicara, sino que tenía una agenda propia, compleja y arriesgada. Una agenda que incluía, entre otras cosas, alquilar ropa para poder ir “bien vestida” al Congreso, asumir con naturalidad y sin miedo que sufriría el acoso de los peores ejemplares de la Cadena Fox, asociarse a otras congresistas jóvenes y pertenecientes a minorías como ella para expresarse con mayor contundencia y mejores resultados, empujar hacia la izquierda y hacia el feminismo a su formación política, defender a los suyos dentro y fuera de las instituciones, e impulsar una propuesta ecologista novedosa y racional como el Green New Deal.

Como manifestó la Directora Ejecutiva de la organización Justice Democrats, Alexandra Rojas a The Guardian hace pocos días:

“She has changed the whole ecosystem and expanded the idea of what’s possible in the minds of voters. That kind of change is on a scale that’s almost immeasurable.”

Y precisamente es eso lo que queremos destacar en esta breve nota. Porque en el área política de poco sirve el brillo personal o la inteligencia si una persona no es capaz de “expandir la idea de lo que es posible en la mente de los electores”.
Es decir, no ir por delante de los demás, no pretender dirigirlos, sino ser capaz de ayudar a abrir la mente de cada uno y trabajar con el resultado.

Es eso lo que Alexandria Ocasio-Cortez le a aportado a la ciudadanía joven de su país y en particular a quienes pertencen a nuestra propia comunidad: futuro, confianza, imaginación y empoderamiento.