Cambiar el rumbo, transformar la educación

El 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de concientizar a todo el planeta de la importancia de la educación para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En realidad, la educación es la base para una sociedad justa, igualitaria y autosuficiente. La educación aumenta la productividad de las personas y como consecuencia, el potencial de crecimiento económico. Hace que las personas trabajen en lo que les guste y en lo que son buenos, e influye directamente en la felicidad de las personas.

La especialista española Cristina Álvarez, de la Campaña Mundial por la Educación, destaca que la enseñanza tiene el papel fundamental de dotar a las personas de las capacidades y destrezas necesarias para desarrollar un pensamiento crítico que le permita hacer frente a todos esos retos que ahora mismo no podemos siquiera adivinar.

“Por otro lado, este pensamiento crítico también es esencial a la hora de formar a personas conscientes de sus derechos y deberes ciudadanos, lo cual resulta especialmente importante en la época de la sobre-información (especialmente política), el populismo y los bulos (también conocidos como fake news)”.

A pesar de ello en el mundo hay aproximadamente 258 millones de niños y jóvenes sin escolarizar.

617 millones de niños y adolescentes no saben leer ni tienen conocimientos básicos de matemáticas, lo mínimo para defenderse en la vida cotidiana.

Este 2022 la fecha se celebrará bajo el lema: “Cambiar el rumbo, transformar la educación”, que aboga precisamente por reflexionar sobre los cambios que hay que hacer para que la educación sea universal y de calidad.

Se quiere con ello generar debate a cerca de cómo fortalecer la educación como bien público y común, dirigir la transformación digital para que las tecnologías lleguen a todos, además de apoyar a los docentes y darles las herramientas que necesitan.