Alimentarse en el verano: el asado no es tan bueno

1-Lucy LecunaLUCY LECUNA*

 

Carmen Teresa Pena, Médico Internista y Nutricionista Clínico venezolana-quien ostenta  certificados en Nutritional Practitioner and Orthomolecular Medicine en Canadá, explica que el cambio de temporada trae necesidades distintas al organismo y no todos los menús aportan la suficiente cantidad de nutrientes y agua que el cuerpo necesita.

 

La Dra. Peña destaca que con el verano uno de los retos es controlar la temperatura y mantener niveles óptimos de hidratación. La dieta familiar debe ajustarse para sentirse mejor y recibir todo el beneficio del calor del verano y de las actividades al aire libre.

Lucy Lecuna: ¿Cuál crees que sea lo que de descontrola con la dieta en el verano?

Carmen Teresa Peña (CTP): La temporada hace que abusemos de las parrillas pues prácticamente todas las carnes y muchos vegetales se pueden preparar en ese método de cocción. El resultado -no tan saludable- es que las carnes cocidas bajo este método presentan un cambio químico que al ser consumido, digerido y metabolizado en el hígado produce otros sub productos que resultan ser tóxicos para el organismo y que han demostrado ser cancerígenos.

LL: ¿Cómo controlar el calor?

La recomendación general es ingerir la cantidad de agua que el cuerpo pide. Se sugiere mínimo 2.5 litros de agua para hombres y 2.3 litros para mujeres, distribuidos durante el día, no importa si es invierno o verano. El verano hace que podamos ingerir los vegetales y frutas locales de la temporada, los cuales tendrán mucho más componentes nutricionales que los vegetales y frutas importadas desde otros lugares a los que se les añaden químicos y conservantes para poder ser trasladados.

 

Para aliviar la sed y  disminuir la ansiedad por consumir alimentos fuera de hora, usted podrá saborizar el agua con hojas como la hierbabuena, menta, rodajas de limón, sandía y naranja.

 

Es importante destacar que el calor del verano a veces nos hace confundir el hambre y la sed. Recomiendo distribuir las calorías en raciones a lo largo del día y siempre que se presente el hambre, estar seguros de hidratarnos (tomar agua o el zumo de una fruta o vegetal) antes de conseguir una porción de torta, café helado o algún alimento de calorías vacías sin resultados favorables en nuestro menú.

 

LL: ¿Tienes algún menú para una familia donde hay adultos y niños?

CTP: La variedad beneficia al educar el hábito alimenticio de los niños y mejorar el de los adultos. La comida debe tener un 50% – 60% carbohidratos (papas, pasta, arroz, panes integrales), grasas 10% y proteínas 30%. Los niños tienen necesidades distintas a las del adulto, y es posible que usted deba tener opciones en el menú, más si hay personas tratando de controlar el peso.

Las horas, frecuencia y porciones, de la dieta del canadiense funcionan muy bien para el verano. Por ejemplo: la cena temprano (6:00 pm) y más pequeña en la cantidad de comida.  El uso de meriendas (yogures, nueces, sándwiches pequeños, fruta) entre el desayuno, almuerzo y cena (y después de la cena), y las comidas frías en el almuerzo, entre otros.

Recuerde consultar con su médico de familia antes de hacer cambios en su dieta. Esta información no pretende cambiar una dieta establecida por su médico.