Protejamos a nuestras familias de la Covid-19

Aunque se celebra oficialmente en Ontario y otras provincias de Canadá el Día de la Familia el tercer lunes de febrero, en realidad nuestros seres queridos merecen recibir nuestros respetos y la ayuda que necesiten los 365 días del año.

Sobre todo en estos tiempos raros, como los calificó en una entrevista reciente con CorreoTV, Dalton McGuinty, quien implantó la celebración de este homenaje anual durante su mandato como el vigesimocuarto primer ministro de Ontario, de 2003 a 2013.

En 2021, el Día de la Familia fue el 15 de febrero, una fecha que también se celebra en New Brunswick, Alberta, Manitoba, y Columbia Británica.

En medio de la pandemia que ya tomó la vida de más de 21,230 personas en Canadá y que todavía amenaza con hacer de las suyas en los próximos meses, el valor de la unión familiar alcanza nuevos niveles, independientemente de las convicciones político-ideológicas de cada miembro del núcleo cercano, su origen étnico o nacionalidad, raza, o los hábitos y costumbres en general de nuestra gran familia extendida, que es toda la comunidad.

En este contexto, siempre resulta saludable recordar la atención preferente que debemos dar a los adultos mayores que nos rodean en el ambiente hogareño o lugares de trabajo, vecindarios o comunidades dada su vulnerabilidad a los efectos de la Covid-19.

No por gusto las autoridades provinciales de Ontario publicaron recientemente una guía actualizada para los siguientes grupos prioritarios de vacunación, disposición que coloca en primer lugar a quienes sobrepasan los 80 años, personal, residentes y cuidadores de hogares de ancianos y otros entornos para personas mayores.

Le siguen los trabajadores sanitarios de alta prioridad, todos los adultos indígenas, y aquellas personas de la tercera edad que reciben atención domiciliaria crónica.

Expertos alaban la decisión de priorizar a este sector poblacional, teniendo en cuenta que, según informes oficiales, en Ontario cerca del total de  6,343 individuos que murieron de Covid-19 desde que comenzó la pandemia en 2020, tenían más de 60 años, mientras 4,541 eran mayores de 80.

El martes, la mayor parte de Ontario comenzó a relajar las restricciones que finalmente contribuyeron a bajar la curva de afectación de la Covid-19.

Expertos coinciden en señalar que esta disposición constituye un desafío para todos, pues se impone que pongamos mayor atención a las acciones preventivas para impedir la propagación de esta enfermedad que ataca con fuerza sin distinción, pero en particular a los sectores más vulnerables, incluyendo los inmigrantes y otros individuos y colectivos con menos recursos.

Esto ocurre en momentos en que aparecen más variantes transmisibles por todas partes y según las autoridades estas cepas representan entre el cinco y el 10 por ciento de los casos en la actualidad.

Por estos días la provincia de Ontario finalmente alcanzó su objetivo al realizar 100,000 pruebas diarias para detectar nuevos contagios de la Covid-19, aunque algunos señalan que este sistema de detección requiere ser más proactivo dadas las condiciones actuales.

A pesar de los mejores esfuerzos de la comunidad médica y de salud pública en general, y los beneficios que el gobierno provincial y las autoridades federales proporcionan a los sectores más vulnerables, aún el virus sigue vivo, amenaza la salud, y las vidas de nuestras familias.

Por eso hoy más que nunca debemos observar las medidas básicas preventivas: el uso del nasobuco, el lavado frecuente de las manos, mantenernos aislados el mayor tiempo posible y solo salir cuando sea imprescindible, máxime cuando para los próximos días los servicios meterológicos pronostican un descenso notable de las temperaturas. Solo así lograremos, juntos en familia, sobrevivir a esta terrible pandemia.

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