Ciática: qué es y cómo prevenirla

La ciática es un dolor causado por una inflamación del nervio ciático, que tiene un recorrido desde la cadera hasta el pie. Cuando este nervio resulta afectado, el dolor es tan agudo que obliga en muchas ocasiones a que la persona quede incapacitada de que pueda realizar sus movimientos habituales. 

La ciática es un problema muy común. Según diversos estudios, afecta a un 2% de la población al año y, aunque las causas pueden ser muy diversas, se produce cuando hay una lesión o compresión del nervio ciático, causando dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en la espalda, el glúteo o las piernas. 

Las causas más comunes de esta dolencia son las que generan compresión o pinzamiento del nervio. Los ejemplos más frecuentes son: las hernias de disco, los pequeños espolones vertebrales, el estrechamiento del canal vertebral, las contracturas musculares, el sobrepeso y la obesidad.

Existen otras causas menos comunes como la presencia de tumores, diabetes y un estilo de vida sedentario al pasar mucho tiempo sentado.

La mejor manera de prevenir la ciática es mediante un estilo de vida saludable, una dieta balanceada, la práctica de ejercicio físico y evitar cargar mucho peso. Todo esto ayudará a prevenir el desarrollo de hernias de disco, sobrepeso y diabetes. Para las personas que manejan cargas pesadas como parte de su trabajo es muy importante que usen una faja o protector lumbar.

En general, esta enfermedad se trata con una combinación de analgésicos orales y terapia física, la cual debe incluir ejercicios de fortalecimiento y estiramientos.

Sin embargo, si la causa de la ciática es una hernia de disco y dependiendo de su gravedad, puede que se deba recurrir al manejo quirúrgico. Para casos refractarios o de difícil manejo existe la posibilidad de inyecciones epidurales con corticoides y anestésicos locales.

Las mujeres embarazadas también pueden padecer de este problema durante etapas avanzadas de la gestación por lo que practicar yoga durante etapas tempranas siempre será una buena opción.

Otras alternativas que ayudarán a evitar la aparición de la ciática son el cuidado de la postura corporal, reduce la presión en tu espalda mientras duermes y recuerda siempre doblar las rodillas cuando vayas a levantar objetos pesados.

Cuando vayas a conducir acerca el asiento lo necesario para que tus pies alcancen los pedales sin esfuerzo y maneja el volante con las dos manos. Si se trata de un trayecto largo, haz descansos cada dos horas para realizar ejercicios de estiramiento, sobre todo si trabajas conduciendo por largo tiempo.