Dos centenares de latinos asistieron al Rumbón Latino

El Rumbón Latino tenía muchos atractivos: Uno, el premio mayor en el concurso de disfraces -Una joya avaluada en $1.000; también  el ambiente de baile latino, con la música del DJ Alejo -excelente en la mezcla y un mago en la consola. Y con ese pretexto de una fiesta de Halloween se reunieron dos centenares de latinos en el Blarney’s Gate irish Pub de Mississauga. Difícil saber quién era quién, pero vimos a los miembros de la familia Adams; piratas del Caribe extraviados en mares secos; Elvis Presley coqueteando con Cindy Lauper, ladrones de bancos compartiendo con mujeres policías y un gánster que en la vida real es serio consultor de inmigración. Al final no ganó la Chilindrina; tampoco Luigi y Mario Bross y mucho menos el médico que estuvo presto a dar los primeros auxilios. Ganó un tipo al que un muerto viviente lo llevaba cargado en una caja. El pobre hombre enfundado en una camiseta de la selección colombiana se hizo su disfraz  desde cero y aunque no pudo bailar esa noche, se fue contento con el bolsillo lleno, como si hubiese ido con atuendo de ladrón de banco.