Los niños y la conversación sobre sexo

Muñecos que representan a niños en su pubertad.
Muñecos que representan a niños en su pubertad.

JASSEL ARZUZA*

No saben cuántos papás me dicen que no saben ni qué conocen sus hijos del sexo y cómo les atormenta a ellos sentir que no pueden ayudarlos en el tema porque les da vergüenza hasta la palabra. Estemos claros: los niños siempre saben más de lo que creemos.

Hoy, los medios de comunicación manejan un alto contenido sexual hasta en los programas y videojuegos para niños, comunicando una educación sexual ambigua y superficial.

Entendamos que si no hablamos, hablará el amiguito con revistas de adultos y videos de youtube; situaciones recurrentes en consulta. Consecuentemente, no comunicarse los hace carnada fácil de pedófilos pues tienen estrategias efectivas para manipular a los niños desinformados y hacerlos sentir culpables; entre otras, usan la táctica de prohibir hablar con los padres.

Por esto, la herramienta más útil de los padres es quitarnos nuestros prejuicios (religiosos o no) e informarnos para, a su vez, hablar con ellos con el corazón abierto, sin vergüenza, claramente. Lo más difícil para un padre es cómo abordarlo; ah sí, porque no es esperar hasta que tu hijo te pregunte, o a tener consecuencias desagradables en casa. No. Como guías que somos, los padres estamos llamados a afrontar la conversación.

Mi recomendación ahí es que acostumbres a compartir los últimos 20 minutos del día acompañándolos a dormir y tener las conversaciones importantes: cómo me enamoré de tu madre, el peor examen de mi vida, el profesor más difícil, el amigo que perdí, mi mejor cumpleaños lo lindo de los besos, abrazos de los que te quieren y hablas desde tu experiencia de cómo decidiste compartir con la pareja que elegiste y cómo ellos nacieron de esa relación. Preguntas si ellos tienen dudas. La respondes con los términos correctos, sin pena, sin usar eufemismos. Les dices que cualquier pregunta la pueden hacer cuando quieran a ti antes que a nadie más sin pena alguna. Luego explicas que nadie tiene porqué tocarnos nuestras partes íntimas; que éstas son de cuidado, que sólo nosotros podemos tocarnos y que no tenemos que tocar a nadie más ahí, para evitar esas situaciones peligrosas.

Finalmente, lo más importante en éste y todos los temas con tus hijos, es lograr un vínculo afectivo fundamentado en la confianza y en la comunicación sin juicio y sin malicia.

 

* Columnista invitada. Psicóloga online colombiana, Master en Psicobiología y Neurociencias, Life & Business Coach, certificada en Inteligencia Emocional. 

www.jasselarzuza.com