No hay espacio para el odio

Cada 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esa fecha se conmemora la primera reunión que celebró el Grupo de Trabajo sobre las múltiples Poblaciones de pueblos originarios de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías, en 1982.

Canadá arribó este 2021 a esa fecha en un contexto complejo, marcado por el hallazgo en los últimos meses de 1.315 tumbas sin marcar en antiguos internados para niños indígenas. Este hecho que, sin dudas, ha sacudido la nación y saca a la superficie temas primarios de desigualdad social; ha tenido una lamentable respuesta por parte de algunas personas que han realizado actos vandálicos sobre unos 48 templos cristianos, católicos en su mayoría. Las acciones delictivas consistieron principalmente en incendios provocados que causaron daños totales y parciales en varias estructuras.

A pesar de que el descubrimiento de estas tumbas saca a la luz fracturas sociales importantes, el tema debe ser tratado desde el respeto y el compromiso consciente, sin desatar nuevos ataques contra otras comunidades o tipos de fe.

Correo Canadiense se hace eco del llamado del Primer Ministro, Justin Trudeau, y la Asamblea de las Primeras Naciones de Canadá para detener estos actos de violencia  injustificada que sólo profundizan en las heridas y resquebrajaduras históricas. Tomar la “justicia” en sus propias manos sólo puede traer otro episodio de dolor para la nación.

El camino de la reconciliación no debe estar marcado por el odio entre las partes. Son tiempos de trabajar unidos para avanzar en objetivos concretos que se vean reflejados en cambios sustanciales para la vida de las comunidades nativas. Estamos escribiendo una nueva página en la historia de la nación, iniciemos ya los cambios necesarios.