OPINION: Efectos Trump en el mundo

Donald Trump.

Días después de su elección, ya se sienten los efectos de una próxima gestión del presidente electo Donald Trump en Estados Unidos. Aunque lo razonable es aguardar que entre en funciones quien ha sido legítimamente electo por los estadounidenses, preocupan las primeras señales que ha dado antes de su posesión =prevista para el próximo 20 de enero.

En primer lugar están los efectos sobre el comercio para América Latina, luego de que Trump anticipara que revisará el tratado de libre comercio firmado con Canadá y México -el TLCAN- y que, según su percepción, afecta al empleo en la potencia del norte.
El segundo frente es el migratorio. Más de 11 millones de latinoamericanos viven sin documentos en EE.UU. y trabajan en las sombras de la irregularidad. Trump ha advertido que su país expulsará entre dos y tres millones de extranjeros indocumentados con antecedentes penales. Esto provocará, sin duda, una explosión social de graves consecuencias, especialmente para México y El Salvador, países con la mayor cantidad de migrantes indocumentados en EE.UU. Vinculado al asunto está la posibilidad de que Trump ordene la construcción de un muro en la frontera con México, lo que ahondará las diferencias y marcará un punto de inflexión en las relaciones entre EEUU y la región.

La tercera medida que produciría un sismo político en la región es el cambio en la política de relaciones con Cuba. Trump ha señalado que revisará la política del actual presidente Barack Obama, que permitió el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la flexibilización del embargo comercial que Washington impone desde hace décadas.
Las políticas que ha anunciado Trump para su país han desatado fuertes protestas en varias ciudades estadounidenses y en Europa. Más allá del malestar social, es fundamental que los gobiernos latinoamericanos tomen previsiones frente a la posibilidad de que EEUU se cierre en sus relaciones con la región. Más bien, parece inteligente evitar la confrontación y las posiciones ideológicas, para buscar espacios de diálogo con un Gobierno que promete establecer una nueva era en las relaciones de EE.UU. con el mundo.