EXPLORACIÓN ESPACIAL| La sonda Parker súper rauda rumbo a la Corona del Sol

NHQ201808110002. Cape Canaveral (Usa), 11/08/2018.- A handout photo made available by NASA shows the Mobile Service Tower is rolled back to reveal the United Launch Alliance Delta IV Heavy rocket with the Parker Solar Probe onboard, at Launch Complex 37 at Cape Canaveral Air Force Station in Florida, USA, 11 August 2018. Parker Solar Probe is humanity'Äôs first-ever mission into a part of the Sun'Äôs atmosphere called the corona. It will directly explore solar processes that are key to understanding and forecasting space weather events that can impact life on Earth. (Estados Unidos) EFE/EPA/NASA/Bill Ingalls HANDOUT MANDATORY CREDIT: (NASA/Bill Ingalls) HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES

La sonda solar Parker, la primera astronave que, de transcurrir todo bien, transitará por la Corona del Sol, fue lanzada el domingo con éxito desde la base de Cabo Cañaveral (Florida).

El objetivo es contribuir a esclarecer los misterios que esconde el astro rey y está previsto que la sonda llegue a su destino en el mes de noviembre.

 

El cohete Delta IV Heavy de la compañía United Launch Alliance despegó desde la base aérea de Cabo Cañaveral de la Agencia Aeroespacial de EEUU (NASA) con la sonda a bordo. Pocos minutos después del lanzamiento el cohete se desprendió de sus tres propulsores, como estaba programado y prosiguió su avance sin incidencias ya con el segundo motor principal funcionando correctamente tras un proceso de apagado y encendido igualmente previsto.
La NASA considera “histórica”. La sonda pretende recoger información más cerca del Sol que ninguna otra astronave ha hecho hasta ahora.

 

Y así puede contribuir a resolver cuestiones como la diferencia de la temperatura de la atmósfera del astro rey que está a más de un millón de grados mientras que la propia superficie solar está a 6.000 grados.

Tras años de investigación, el equipo dio con la manera de que la sonda resista a un calor equivalente a 500 veces lo que experimentamos en la Tierra y realizar, así, observaciones “in situ”.

Se trata de un escudo térmico que soportará temperaturas de 1.400 grados centígrados y mantendrá los instrumentos del interior de la aeronave a temperatura ambiente -30 grados centígrados.

La sonda, de dimensiones pequeñas (65 kilos y 3 metros de altura), llegará a una distancia de 6 millones de kilómetros del Sol, lo que equivale a 4 centímetros de él si la Tierra estuviera a un metro del Sol.

Además, la sonda alcanzará los 700.000 kilómetros por hora, la mayor velocidad que hasta ahora ha desarrollado cualquier otra nave construida por el hombre.

Una velocidad que equivale a viajar entre Nueva York y Tokio en un minuto y que permitirá a la sonda alcanzar el Sol en noviembre.

La sonda, que orbitará 24 veces alrededor del Sol y se irá acercando progresivamente a éste con la ayuda de la gravedad de Venus, llegará a su punto más cercano en 2025, que es cuando se podrá reunir la información de más valor.