Crece impacto de la Covid-19 en Ontario

Las informaciones sobre el desarrollo de la pandemia en Canadá no resultan nada estimulantes, pues durante la semana del 24 al 31 de enero, se registraron unos 31,990 casos nuevos y unas 970 muertes.

La coyuntura difícil en todo el país se hace más compleja en momentos en que, según medios de prensa locales, particularmente la provincia de Ontario permanece en una situación “precaria”: desde que comenzó la pandemia en marzo de 2020 se han reportado 6,175 muertos y 271,129 contagios en esta demarcación.

Por tanto, advierten los especialistas, cualquier relajación de las restricciones podría fácilmente resultar contraproducente y echar por tierra el esfuerzo de los gobiernos locales y organizaciones comunitarias para enfrentar la enfermedad.

La ciudad de Toronto insta a los residentes a usar máscaras o cubiertas faciales en espacios comunes cerrados de edificios de apartamentos y condominios, tales como ascensores, pasillos, vestíbulos, lavanderías y cualquier otra instalación compartida. Las máscaras o cubiertas faciales deben cubrir completamente la nariz, la boca y la barbilla.

Esta semana se lanzará una campaña de educación pública para recordar a los residentes los estatutos municipales y las regulaciones provinciales que requieren que todos usen estos medios de protección en todos los entornos públicos interiores, incluidas las áreas comunes en edificios de viviendas múltiples. El PDF de la campaña se ejecutará en pantallas digitales en edificios de apartamentos y condominios residenciales, así como en línea y en las redes sociales en Toronto, como informaron las autoridades.

Un creciente grupo de evidencias científicas sugiere que el uso de máscaras y cubiertas para el rostro es una medida económica, aceptable y no invasiva para ayudar a controlar la propagación del virus. La Covid-19 se transmite a través del contacto con las gotitas respiratorias producidas por una persona infectada cuando tose, estornuda o incluso cuando se ríe o habla, también por personas que pueden no tener síntomas, lo que se conoce como asintomático. La evidencia sugiere que el uso de una máscara reduce la probabilidad de que las gotitas infecten a quienes están alrededor de una persona.

Además, por diversas causas, los programas de vacunación en esta provincia se ven obstaculizados por la escasez en los suministros del fármaco, una coyuntura que se repite en casi todas las regiones del país, de acuerdo con publicaciones locales.

Desde que la pandemia llegó a suelo canadiense en marzo de 2020, y hasta el domingo 31 de enero se reportaron en Canadá 775,048 casos confirmados (54,186 activos, 700,920 resueltos, una cifra superior a las 20,000 muertes), mientras según las autoridades, se realizaron 17.433.226 pruebas.

La tasa de mortalidad general es de 52,47 por cada 100.000 personas, mientras las provincias de Quebec y Ontario juntos representan alrededor del 80 por ciento de los decesos en el país por Covid-19.

Ante esta situación, el primer ministro Justin Trudeau introdujo una serie de nuevas restricciones de viaje en los aeropuertos de entrada de Canadá, disposiciones que entrarán en vigor a nivel nacional en las próximas semanas. Todos los viajeros internacionales que vuelen al país deberán someterse a una prueba de Covid-19 y ser puestos en cuarentena en un hotel durante tres días por su cuenta.

Además, a partir del 31 de enero cuatro grandes aerolíneas canadienses Air Canada, WestJet, Sunwing y Air Transat suspendieron los vuelos desde Canadá hacia El Caribe y México, al menos hasta el 30 de abril. 

El objetivo de estas disposiciones es frenar la entrada del nuevo coronavirus al país a través de los aeropuertos canadienses, y para ello todos los vuelos internacionales que lleguen a Canadá aterrizarán en una de las siguientes cuatro ciudades: Vancouver, Calgary, Toronto y Montreal.

En ese contexto, próximamente la provincia de Ontario obligará a los viajeros que arriben de otros países a someterse a pruebas de detección de la Covid-19 y ampliará los test rápidos en esfuerzos cada vez más intensos para frenar la peligrosa propagación de variantes más contagiosas, según reveló el diario Toronto Star.

Las pruebas obligatorias comenzarán en el Aeropuerto Internacional Pearson “en unos días”, antes de implementarse en otras terminales de aerolíneas que toman vuelos extranjeros y en los cruces fronterizos terrestres.

Para tales fines, las autoridades sanitarias alistan kits de prueba rápida en hogares y escuelas de cuidados a largo plazo y se preparan para el impacto de la variante del coronavirus detectada por primera vez en el Reino Unido. Advirtieron que la nueva variante podría causar un aumento en las infecciones que inundarían los hospitales y provocarían una cantidad de muertos cada vez más alta.

En Ontario, apenas una pequeña parte de las más de 6,000 muertes provocadas por la Covid-19 se registraron en las unidades de cuidados intensivos. Según fuentes oficiales, desde el comienzo de la pandemia, 1,034 pacientes muy graves han fallecido en esas instalaciones, y 618 de tales fallecimientos fueron después del 1 de septiembre pasado.

Toda esta compleja situación tiene lugar mientras crecen las presiones para que las empresas y más escuelas reabran tras el cese de la orden del gobierno provincial de quedarse en casa que vence el 10 de febrero.

Las pruebas obligatorias de los viajeros siguen el impulso del primer ministro Doug Ford para que el gobierno federal adopte disposiciones más firmes para cerrar las fronteras a medida que las variantes que se detectaron por primera vez en el Reino Unido, Sudáfrica y Brasil circulan por todo el mundo.

El primer caso de la variante del Reino Unido en Ontario se detectó hace un mes, y los funcionarios públicos reconocieron que no disponen de todos los elementos para hacer un diagnóstico concreto sobre su propagación.