Locos y Pokémones: ¡Les juro que si existen!

ALF NIETO*

Pensé que no era posible, que si alguien andaba cazándolos estaba loco, más ido de la realidad que los que buscan unicornios azules o de otros colores.

Pero el martes pasado, siendo las 3:45 p.m. de la tarde vi lo increíble ‘con estos ojos que se han de comer los gusanos’. Estaba en Brampton, Ontario, tomándome un café negro en La Favorita y conversando a mis anchas con Alexandra Bernardinelli, la paisa propietaria de la tienda.

Y hablábamos de cualquier cosa como si fuese gran cosa cuando de repente irrumpe una pareja. Ella parecía ser una de las angustiadas por la nostalgia, pues se fue a buscar no qué productos típicos de esos que se importan para alivianar la desazón que no se quita de vivir lejos de la tierrita.
Pero quien la acompañaba daba señas de ser orate.

Caminaba como un autómata, parecía que fuera un invidente guiado por un teléfono inteligente con el cual apuntaba hacia el frente y sin quitarle la mirada a su pantalla. No era un éste un adolescente con acné como yo me lo imaginaría. Ya era un ‘sipote’ como le dicen los salvadoreños a un muchacho grande o  adulto. Sus movimientos pusieron nerviosa a la dueña de la tienda que no entendía el porque del caminar errático del tipo aquel. Viéndose descubierto, y como para evitar que se trataba de un ‘shoplifter’ soltó la bomba: “aquí hay un pokémon!”.

Y como si se tratara de una plaga a la cual hay que acabar puso cara como de héroe dispuesto a atrapar al bicho. Desconcertada Alexandra no supo qué decir, y tuve que explicarle que los pokémones son seres de la realidad aumentada que uno no ve -como a Dios- pero que existen; y que ahora media humanidad andan tras su captura no se si para salvar al mundo del apocalipsis o para darle oficio a los desocupados!

Pocos minutos después, orgulloso con cara de ‘mission accomplished’ el tipo mostró la pantalla de su ‘smart-phone’ y sentenció “lo atrapé!”.

Quise preguntarle pero no me dio tiempo, si no había manera de atrapar -y acabar- con una especie de pokémon que me resisto a creer que exista pero que puede llegar a ser presidente de Estados Unidos…

¡En serio!