Rousseff reelegida: Argentina no espera cambios en relación con Brasil

Con la reelección lograda el pasado domingo por Dilma Rousseff, por un ajustado margen, para permanecer por cuatro años más al frente de la Presidencia de Brasil, su vecino Argentina no espera cambios significativos en la relación bilateral, ya que ambos países estarán replegados en sus complicadas agendas domésticas.
Rousseff, en el poder desde el 1 de enero de 2.011, ganó en segunda vuelta electoral, con un 51,64 % de los votos, frente al candidato socialdemócrata Aécio Neves, que obtuvo un 48,36 %, un estrecho margen que le obligará a centrar su atención en asuntos internos.
Para Argentina, Brasil es no sólo su principal socio comercial, sino también su aliado político en la región.
Ambos países son las dos mayores economías del Mercosur, bloque también integrado por Uruguay, Paraguay y Venezuela, hoy con problemas de estancamiento y que en muchos períodos ha necesitado del empuje diplomático de Brasilia y Buenos Aires para poder concretar avances.
Apenas conocido el triunfo del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Rousseff y la presidenta argentina, Cristina Fernández, en el Gobierno desde diciembre de 2007, se pusieron en contacto y acordaron verse en la próxima cumbre del G20, en Australia, en noviembre.
“Fernández ha tenido una relación más bien cordial con Rousseff, aún con algunos momentos de tensión, pero la reelección de Dilma no va a tener mucho impacto político en Argentina, porque además es el último año de gestión de Fernández”, dijo a Efe Patricio Giusto, de la consultora Diagnóstico Político.
Según el analista, es incluso probable que Rousseff intente en los próximos meses empezar a contactar a los posibles sucesores de Fernández, cuyo segundo mandato llegará a su fin en diciembre de 2015.