Reabre el histórico Bar Británico de Buenos Aires

Bar Británico de Buenos Aires
Bar Británico de Buenos Aires

El popular “Bar Británico” de Buenos Aires, que sirvió de inspiración a escritores como Ernesto Sábato, volvió a abrir sus puertas como un negocio familiar, que busca recuperar el “ADN gallego” de los tres españoles que lo gestionaron desde los años 60. Refugio de escritores, artistas y personalidades del mundo de la cultura a partir de la segunda mitad del siglo XX, también sirvió como escenario para grabar imágenes de películas como “Diarios de motocicleta” del brasileño Walter Salles. “Lo tenían abierto las 24 horas del día”, recordó Norberto Aznares, administrador del negocio, en referencia a que gestionaron este bar “icono” de Buenos Aires, del barrio San Telmo, hasta su clausura en 2006. Aznares apuntó que en el caso de su familia no va a ser tan extremo, pero sí que desean “retomar la impronta del bar en el barrio” manteniendo la esencia “gastronómica” de su entorno. “Mi padre, que era pastor, vino de Navarra (norte de España) en los 50 y se metió en este gremio de gallegos y asturianos”, reveló el actual administrador del bar. Los Aznares decidieron recuperar el “Bar Británico” empujados por “la necesidad”, ya que en el local que gestionan en el centro de Buenos Aires se ha reducido la carga de trabajo. El administrador admitió que se han “volcado” en el Británico porque “es más de barrio y con más horas de trabajo”. El bar, que en su última etapa sufrió distintos cierres, se inauguró a principios del siglo XX como “La Cosechera” y en 1928 pasó a llamarse “Bar Británico” debido al gran número de trabajadores ingleses del ferrocarril que lo frecuentaban.